La planta soriana, vinculada al Plan de Recuperación, condiciona la ayuda a la producción real y destinará el hidrógeno a cinco industrias de sectores químico, maderero y marítimo
Pedro Sánchez ha calificado este jueves 17 de septiembre el proyecto eM Numancia, en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) de Garray (Soria), como un «proyecto de país» dentro de la apuesta del Gobierno por el hidrógeno renovable. El Ejecutivo ha aprobado una ayuda de 43.904.700 euros para esta iniciativa, gestionada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y financiada con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los NextGenerationEU.
La resolución definitiva del IDAE, publicada tras la aceptación expresa de ELYSE EM-Numancia SL, establece que la planta producirá hidrógeno renovable mediante electrólisis para fabricar 33.334 toneladas anuales de metanol verde, con un electrolizador alcalino de 60 megavatios. El suministro eléctrico procederá de energía renovable, concretamente de parques eólicos y fotovoltaicos, incluyendo una instalación fotovoltaica asociada al proyecto.
La ayuda está condicionada a la producción real: se abonarán 0,69 euros por kilogramo de hidrógeno renovable certificado, con un máximo de 63.630 toneladas en diez años, hasta alcanzar los 43,9 millones concedidos. El plazo para que la instalación entre en funcionamiento es de 60 meses desde la concesión.
El hidrógeno generado se destinará a cinco industrias de los sectores químico, maderero, logístico y marítimo, consolidando a Soria como polo estratégico en la transición energética. Según datos del Gobierno, España ya ha invertido más de 3.000 millones de euros en 120 proyectos de hidrógeno renovable, vinculados a la lucha climática, la autonomía energética y la seguridad del suministro.
El hidrógeno renovable en España: un proyecto de 3.000 millones y 120 iniciativas
El anuncio de Soria se enmarca en la estrategia nacional para posicionar a España como referente en hidrógeno verde. El IDAE ya identificó a eM Numancia en agosto como beneficiaria de la primera subasta nacional del Banco Europeo del Hidrógeno, un organismo creado para impulsar esta tecnología en la UE. La resolución del IDAE detalla que el proyecto soriano no solo recibirá financiación inicial, sino que los pagos posteriores dependerán de la producción efectiva y certificada, un mecanismo poco común que garantiza la viabilidad económica.
El Plan de Recuperación destina fondos específicos a proyectos de hidrógeno renovable, alineados con los objetivos de la Estrategia Nacional de Hidrógeno, aprobada en 2020. Esta estrategia prioriza la producción de hidrógeno verde —aquél generado con energías renovables— para descarbonizar sectores industriales difíciles de electrificar, como el químico o el marítimo. El proyecto de Soria encaja en esta línea, al dirigir su producción a industrias con alta demanda de hidrógeno limpio.
¿Qué implica para Soria y la industria española?
La planta de Garray no solo supondrá un impulso económico para Soria, una provincia con baja densidad industrial, sino que posicionará a la región como hub logístico para el hidrógeno verde en el norte de España. Las cinco industrias receptoras —pertenecientes a sectores clave— beneficiarán de un suministro local de hidrógeno renovable, reduciendo su huella de carbono y costes energéticos. Además, el proyecto genera empleo cualificado en una zona con alta tasa de envejecimiento y despoblación.
Para el Gobierno, la inversión en hidrógeno renovable es clave para cumplir los compromisos climáticos de la UE, que exige reducir las emisiones un 55% para 2030. España, con su potencial en energías renovables, puede convertirse en exportador de hidrógeno verde, aunque aún enfrenta desafíos como la falta de infraestructuras de transporte y almacenamiento. El proyecto de Soria, al estar vinculado a industrias locales, podría servir como modelo para replicar en otras regiones.
En el ámbito político, la apuesta por el hidrógeno renovable ha sido respaldada por todos los partidos, aunque con matices. Mientras el PSOE y Sumar destacan su potencial para la transición ecológica, el PP y Vox han criticado la lentitud en la ejecución de proyectos y la falta de coordinación entre administraciones. La aprobación de los 43,9 millones para eM Numancia, sin embargo, refleja un consenso transversal en la necesidad de impulsar esta tecnología.
El respaldo financiero a eM Numancia se articula a través del IDAE, el organismo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que canaliza las ayudas públicas a la eficiencia energética y las renovables. La convocatoria de la que sale esta subvención forma parte de las líneas de apoyo al hidrógeno renovable incluidas en el Plan de Recuperación, que exigen que los proyectos acrediten la producción efectiva para percibir los fondos. En este caso, la resolución definitiva llegó después de que la empresa aceptara expresamente las condiciones, un paso administrativo que cierra la fase de concesión y abre la de ejecución.
El proyecto también se apoya en la primera subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, un mecanismo comunitario que complementa las ayudas nacionales y que el IDAE volvió a identificar en agosto como vía de financiación para eM Numancia. Esta doble vía de respaldo, nacional y europea, refuerza la posición de la planta soriana dentro del mapa de iniciativas de hidrógeno renovable que España está desplegando con cargo a los fondos NextGenerationEU.







