El PP acusa al Gobierno de abandonar a fuerzas de seguridad y ciudadanos; Audiencia Nacional rechaza medida cautelar del SUP
Más de **3.000 migrantes** se saltaron el cordón policial esta madrugada en Ceuta durante su traslado desde las playas de Benítez y el Trampolín al campamento del puerto, generando **caos y falta de control** en una operación que comenzó a las 7:15 horas. Fuentes de la Delegación del Gobierno confirmaron que la mayoría de los incidentes involucraron a **menores**, aunque sin gravedad, mientras las fuerzas de seguridad lograron restablecer el orden horas después.
La situación se enmarca en el **rechazo de la Audiencia Nacional** a la medida cautelar solicitada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) para paralizar el traslado. El campamento en el Muelle de Poniente, con carpas y servicios básicos, ya alberga a miles de personas desde la entrada masiva del **30 de julio**, cuando Ceuta se convirtió en epicentro de la crisis migratoria.
El **Partido Popular** escaló su crítica: Ester Muñoz, portavoz parlamentaria, denunció que el Gobierno **»deja vendidos»** a policías, guardias civiles y militares, mientras Cuca Gamarra, vicesecretaria de Regeneración Institucional, acusó de **»negligencia»** y advirtió sobre el riesgo para una **»infraestructura crítica»**. Ambos exigieron la **devolución inmediata** de los migrantes a Marruecos, algo que el texto fuente no vincula a una postura oficial del Ejecutivo.
El traslado, que sigue en curso, responde a la saturación de las playas —donde aún permanecen miles de personas— y a la presión para evitar un colapso humanitario. Sin embargo, la falta de recursos y la **ausencia de un plan coordinado** con Marruecos han agravado la crisis, según fuentes consultadas. La Delegación del Gobierno no detalló plazos para completar la operación, pero el **SUP ya anunció que recurrirá la decisión judicial** ante el Tribunal Supremo.
Este episodio refleja la **fractura entre el Gobierno y las fuerzas de seguridad**, que denuncian desde hace semanas **falta de medios y protección**. El **SUP** lleva meses alertando sobre riesgos similares, pero sus advertencias han sido ignoradas hasta ahora. Mientras, Ceuta —con una población de **85.000 habitantes**— enfrenta su mayor desafío logístico desde la crisis de 2021, cuando la ciudad quedó aislada por la presión migratoria.






