Manipulación de listas de espera y 360.000 pacientes en espera: el cruce de acusaciones en la Asamblea madrileña
La presidenta de la Comunidad de Madrid, **Isabel Díaz Ayuso**, ha acusado este jueves al PSOE de aprovechar el caso del **Hospital Ramón y Cajal** para «dar lecciones de listas de espera» usando a un cirujano con «expedientes disciplinarios abiertos» y «lindezas» como «reventar el coche a su jefe». Lo ha afirmado durante el control parlamentario en la Asamblea de Madrid, donde ha rechazado las críticas de la portavoz socialista, **Mar Espinar**, quien denunció que la Comunidad «maquilla» las listas de espera, incluyendo el caso de una «niña en riesgo de perder una pierna».
Ayuso ha contraatacado asegurando que el denunciante, un cirujano conocido por su conflictividad interna, «manipulaba las citas» y que su intervención en medios públicos —»pagados con dinero de todos los españoles»— responde a una estrategia de la «izquierda» para desprestigiar a su Gobierno. «Desde que ustedes gobiernan, hay huelgas sanitarias en todo el país», ha recriminado, vinculando la situación a la gestión estatal.
El cruce ha escalado con datos concretos: **Más Madrid** ha denunciado que la Comunidad acumula **360.000 personas en lista de espera** para citas médicas, un patrón que, según su portavoz **Manuela Bergerot**, beneficia a la sanidad privada (como el **Grupo Quirón**). «Es criminal», ha afirmado, acusando a Ayuso de «ingeniería contable» para ocultar el colapso. La presidenta, en cambio, ha restado importancia al caso del Ramón y Cajal, tachándolo de «bulo de la semana» y ha cuestionado la legitimidad de las protestas estudiantiles que acompañaron el inicio del curso universitario, donde ella «dio plantón» a los rectores.
El enfrentamiento refleja tensiones recurrentes por la gestión sanitaria en Madrid, donde el **PP** y **Vox** apoyan a Ayuso, mientras el **PSOE** y **Sumar** exigen transparencia. El **Ramón y Cajal**, uno de los hospitales de referencia de la región, ha sido escenario de polémicas previas por listas de espera y conflictos internos, aunque este caso destaca por la implicación directa de un facultativo con antecedentes disciplinarios. La Asamblea madrileña, clave en la oposición al Gobierno central, servirá de escenario para nuevos cruces en las próximas semanas, especialmente si se confirman más denuncias sobre manipulación de datos sanitarios.







