La consejera de Sanidad de Madrid acusa a Mónica García de «activismo» y niega que el caso sea generalizado en los hospitales de la región
Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha confirmado este miércoles que el cirujano Alberto Martos, denunciante en el Hospital Ramón y Cajal, manipuló de forma irregular las listas de espera de traumatología en 57 casos concretos para reducir su carga de trabajo. Según Matute, el profesional rebajó la gravedad de pacientes a espaldas de sus compañeros, según documentos y correos internos citados por el diario El País.
La consejera ha acusado a la ministra de Sanidad, Mónica García, de «boicotear y generalizar» el caso, presentándolo como un problema extendido en la sanidad madrileña. «Se trata de un comportamiento aislado de un profesional concreto», ha afirmado Matute, quien ha recordado que los hospitales de Madrid son «los mejores de España» y que las listas de espera en la región son «las más cortas del país».
El caso surgió tras la denuncia de Martos, quien alertó a la gerencia del centro sin obtener respuesta. La consejera ha detallado que el denunciante tiene expedientes disciplinarios y ha sido acusado de dañar el vehículo de su jefe de servicio. Además, ha anunciado la apertura de diligencias informativas para esclarecer los hechos, aunque ha negado que existan pruebas de una manipulación sistemática en otros centros.
La polémica refleja la tensión entre el Gobierno autonómico y el nacional por la gestión sanitaria. Mientras Madrid defiende su modelo, el Ministerio de Sanidad ha vinculado el caso a supuestos fallos estructurales, una acusación que la consejera ha rechazado como «activismo político».
La denuncia de Martos se realizó el 27 de julio de 2025, y la información sobre el caso fue publicada por Europa Press el 16 de septiembre de 2025, lo que ha permitido que la consejera Matute pueda citar fuentes concretas y respaldar sus afirmaciones ante la prensa.







