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Mié. Sep 16th, 2026
Arabia Saudí derriba un dron hutí que apuntaba a La Meca
Azarhasard (CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons)
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Los hutíes desmienten el ataque y Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos reconsiderar los viajes al país

Las defensas aéreas de Arabia Saudí interceptaron y destruyeron un dron lanzado por la milicia hutí antes de que entrara en el espacio aéreo prohibido de La Meca. El anuncio lo hizo la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), con sede en Yeda y liderada por Riad, a través de su portavoz militar, el general Turki al-Maliki. El episodio eleva la tensión en la península arábiga, donde los rebeldes yemeníes mantienen una guerra abierta contra el reino saudí desde hace años.

El general al-Maliki calificó el intento de ataque como «intentos desesperados de la milicia y sus aliados por perturbar la seguridad y la estabilidad y poner en peligro a los visitantes de la Mezquita Sagrada, a los ciudadanos y a los residentes». La OCI emitió además un comunicado en bloque en el que condenó «los atroces ataques perpetrados por el grupo hutí contra la ciudad de La Meca y la región de Medina, así como su continua agresión contra el Reino de Arabia Saudita». La organización consideró los hechos una «profanación» de la «santidad de los lugares sagrados» y un daño a los sentimientos de los musulmanes de «todo el mundo».

La respuesta hutí no tardó. El grupo rebelde desmintió el ataque y lo atribuyó a una maniobra de propaganda saudí. «Las afirmaciones sobre el ataque a La Meca son una mentira trillada que ya se ha utilizado antes y que ya no engaña a nadie», sostuvieron los hutíes en un comunicado difundido por sus canales habituales. Con ese mensaje, los rebeldes rechazan la versión de Riad y de la OCI sin ofrecer una explicación alternativa sobre el origen del dron.

El pulso entre Riad y Teherán por el control de Yemen

El incidente se enmarca en la rivalidad directa entre Arabia Saudí e Irán, que libran su influencia regional a través de la guerra civil yemení. Riad apoya al Gobierno reconocido de Yemen, mientras que Teherán patrocina a los hutíes, el movimiento chií que controla amplias zonas del norte del país, incluida la capital, Saná. Esa alianza con Irán es la que ha convertido a los hutíes en una amenaza directa para la seguridad saudí, con ataques recurrentes contra infraestructuras y territorio del reino.

La OCI es una organización intergubernamental que agrupa a 57 países de mayoría musulmana y tiene su sede en Yeda. Su secretaría general emite comunicados conjuntos en nombre de sus Estados miembros, lo que da al pronunciamiento sobre La Meca un alcance diplomático que va más allá de la posición individual de Arabia Saudí. La condena en bloque busca alinear a los países miembros frente a un actor no estatal, los hutíes, que no está reconocido internacionalmente como Gobierno legítimo de Yemen.

Alerta aérea y aviso de Washington a sus ciudadanos

Arabia Saudí activó sus alertas aéreas en varias regiones del sur del país, cerca de la frontera con Yemen, territorio bajo control hutí. Entre ellas se incluyó una para La Meca, la primera desde el inicio de la guerra en la región. La medida responde a la posibilidad de nuevos lanzamientos de drones o misiles desde posiciones rebeldes, un tipo de ataque que los hutíes han utilizado en el pasado contra objetivos saudíes.

La embajada de Estados Unidos en Arabia Saudí recomendó a sus ciudadanos reconsiderar cualquier viaje al país tras las alertas de Riad. El aviso advierte del «riesgo de que drones y misiles iraníes apunten a intereses estadounidenses, conflictos armados, terrorismo, prohibiciones de salida y leyes locales relacionadas con la actividad en redes sociales». La legación añade: «No viaje a la frontera con Yemen debido a la amenaza de terrorismo».

La advertencia estadounidense amplía el impacto del episodio más allá del eje saudí-hutí. Washington mantiene presencia militar y diplomática en el Golfo y sus intereses en la zona son un objetivo declarado de los grupos respaldados por Teherán. El aviso a los viajeros refleja que el riesgo no se limita a las instalaciones saudíes, sino que se extiende a los ciudadanos e intereses extranjeros en el país.

Un ataque sin confirmación independiente

Ninguna fuente independiente ha verificado hasta ahora el lanzamiento del dron ni su derribo. La única confirmación procede de la OCI y del Ejército saudí, mientras que los hutíes niegan los hechos. Esa ausencia de verificación deja el episodio en el terreno de las versiones cruzadas, un patrón habitual en el conflicto yemení, donde ambos bandos difunden partes militares sin acceso de observadores neutrales.

La ciudad de La Meca, donde se encuentra la Mezquita Sagrada, es el lugar más sagrado del islam y recibe cada año a millones de peregrinos. Cualquier amenaza sobre su espacio aéreo tiene una carga simbólica que trasciende lo militar y afecta a la legitimidad religiosa de la potencia que la custodia, en este caso Arabia Saudí. Esa dimensión explica que la OCI haya elevado el tono de su condena y que Riad haya activado una alerta sin precedentes en la zona desde el inicio de la guerra.

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