Vivas exige soluciones urgentes mientras el PSOE desvía la responsabilidad al Ministerio del Interior
El portavoz parlamentario del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, ha interpelado al Gobierno este miércoles en el Congreso con un vídeo en el que pregunta: *»¿Dejar caer Ceuta es bueno para el PSOE?»*. La acusación llega en plena crisis migratoria, con más de 10.000 personas en situación irregular en la ciudad autónoma, según datos del Ministerio del Interior. Álvarez de Toledo ha exigido al Gobierno que asuma su responsabilidad y actúe con urgencia, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido con un mensaje directo: *»Pregúntenle a Vivas»*, en referencia al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La tensión política se enciende en un contexto donde Ceuta lleva semanas colapsada. El PP denuncia que el Gobierno ha delegado la gestión en el Ministerio del Interior sin aportar recursos adicionales, mientras que el PSOE insiste en que la crisis es competencia compartida. Álvarez de Toledo ha recordado que el PP ya alertó en julio sobre la falta de coordinación, cuando Marruecos reabrió el paso de migrantes hacia la ciudad. *»No es un problema de Ceuta, es un problema de España»*, ha afirmado, exigiendo un plan conjunto con la UE y Marruecos.
Por su parte, Fernando Grande-Marlaska ha confirmado en rueda de prensa que el Gobierno ha desplegado 1.600 agentes adicionales en Ceuta y ha activado el dispositivo de emergencia, pero ha criticado la falta de cooperación de Marruecos. *»No podemos resolver esto solos»*, ha señalado, mientras el PP acusa al Ejecutivo de «desentenderse» y priorizar otros temas, como la tramitación de la ley de amnistía fiscal. La crisis, según analistas, podría afectar a las elecciones autonómicas de Andalucía en 2027, donde el PP busca capitalizar el descontento.
El enfrentamiento refleja una división clara: el PP apuesta por una solución militar y diplomática urgente, mientras el Gobierno insiste en que la UE debe liderar la respuesta. La pregunta clave ahora es si la presión parlamentaria del PP obligará a Sánchez a tomar medidas concretas antes de que la situación se agrave. Hasta ahora, el Ejecutivo ha evitado declarar el estado de emergencia, una opción que el PP considera «inevitable» en las próximas semanas.







