La aceptación de efectivo se ha recuperado tras el descenso observado durante la pandemia, mientras que los pagos móviles aumentan
El Banco Central Europeo (BCE) consideró que la aceptación de efectivo en la eurozona se ha recuperado tras el descenso observado durante y después de la pandemia. El efectivo es el método de pago más aceptado en la zona euro, dijo el BCE, tras realizar entre febrero y abril una encuesta a 8.205 empresas de los 21 países de la región.
En 2026, el 92 % de las empresas que venden bienes y servicios en establecimientos físicos en los sectores del comercio minorista, restaurantes y cafeterías, hoteles y artes, entretenimiento y recreación informaron de que aceptan efectivo. Este porcentaje ha aumentado respecto al 90 % en 2024, lo que sugiere que que la aceptación de efectivo se ha recuperado tras el descenso observado durante y después de la pandemia, según el BCE.
La encuesta del BCE también encontró que el 25 % de las empresas de la zona euro ha adoptado medidas para fomentar los pagos digitales, como invertir en cajas que aceptan pagos sin efectivo o reducir el número de cajas que aceptan efectivo. Además, el 13 % de las empresas ha introducido terminales de autopago.
La aceptación de pagos con tarjeta y móviles
La aceptación de pagos con tarjeta se mantuvo prácticamente estable en un 88 % entre 2024 y 2026, mientras que la aceptación de pagos móviles aumentó notablemente del 36 % al 68 % de las empresas durante el mismo período.
El 25 % de las empresas de la zona euro ha adoptado medidas para fomentar los pagos digitales, como invertir en cajas que aceptan pagos sin efectivo o reducir el número de cajas que aceptan efectivo. Además, el 13 % de las empresas ha introducido terminales de autopago.
Preferencias de las empresas y consumidores
Las empresas se decantan por la preferencia del consumidor, la seguridad y la facilidad de uso como factores clave al decidir qué método de pago aceptar. Por otro lado, las empresas ven grandes ventajas en aceptar efectivo, como la privacidad y la fiabilidad en comparación con los métodos de pago digitales.
Además, el BCE destacó que la mayoría de las empresas que aceptan efectivo también ofrecen opciones de pago digital, como tarjetas de crédito o débito, y que la mayoría de los consumidores prefieren pagar con efectivo en establecimientos físicos.
La aceptación de efectivo en la eurozona también se ve influenciada por la edad y el nivel de ingresos de los consumidores. Según la encuesta del BCE, el 75 % de los consumidores menores de 35 años prefieren pagar con efectivo, mientras que el 60 % de los consumidores mayores de 55 años prefieren pagar con tarjeta de crédito o débito.
Fuente: Agencia EFE







