Una jueza del TSE prohibió exhibir el atril vacío de Lula y la Corte Suprema obligó a incluir al candidato Renan Santos, provocando la cancelación del debate
La cadena brasileña Globo suspendió el jueves la retransmisión del último debate electoral antes de los comicios presidenciales del domingo. La decisión del canal de televisión se tomó a tan solo una hora del comienzo programado. La emisora denunció una «interferencia indebida» y acusó a los tribunales de crear «inseguridad jurídica» tras dos resoluciones que alteraron el formato acordado para la emisión.
El primer dictamen procedió del Tribunal Superior Electoral. La magistrada Estela Aranha dictó una orden urgente que prohibió a la televisión mostrar el atril vacío del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. La jueza atendió una queja del equipo de Lula. El líder progresista había descartado acudir para participar en una entrevista en un pódcast a esa misma hora. La resolución impidió que el resto de los participantes lanzaran preguntas dirigidas a la tribuna vacía del presidente.
La prohibición judicial alteró los planes de los demás candidatos. El senador Flávio Bolsonaro, empatado técnicamente con Lula en los sondeos, confirmó después que tampoco acudiría al plató. Bolsonaro justificó su ausencia por lo que calificó de censura del tribunal electoral sobre las reglas pactadas.
El segundo revés legal llegó desde la Corte Suprema. El juez Gilmar Mendes obligó al canal a incorporar en el programa a Renan Santos, candidato del partido Misión. Globo argumentó que la normativa electoral exige convocar únicamente a aspirantes de partidos con al menos cinco miembros en el Congreso Nacional, un requisito que Santos no cumplía. Ante estas modificaciones judiciales impuestas en el último momento, la cadena optó por desconvocar la cita.
Las encuestas sitúan a Lula y Flávio Bolsonaro igualados en la primera vuelta del domingo. Los sondeos también prevén un empate en un posible balotaje fijado para el próximo 25 de octubre. La suspensión del choque televisivo priva a los electores del intercambio final entre los aspirantes antes de acudir a las urnas.
Globo, la cadena de televisión más vista del país, resaltó en su comunicado su «larga tradición en la organización de debates electorales», con el propósito de «promover la discusión de ideas para Brasil» y ofrecer «la oportunidad de comparar los proyectos» de los candidatos. La emisora calificó la decisión judicial como una injerencia indebida en la libertad que tienen los medios de comunicación para organizar los debates.





