El viceconsejero de Comunicación del Gobierno canario advierte de un posible reclamo territorial y critica la falta de respaldo del Ejecutivo central en crisis migratorias
Jonathan Domínguez, vice consejero de Comunicación del Gobierno de Canarias, ha advertido hoy de que el archipiélago podría enfrentar una ofensiva de Marruecos reclamando su soberanía, aunque descarta una invasión migratoria como la vivida en Ceuta. Domínguez, en una entrevista, asegura que el Ejecutivo canario teme que el presidente Pedro Sánchez no los defienda «porque nunca ha defendido nada que no sirva para mantenerse en Moncloa».
El Gobierno canario, en coalición con el PP, ha adoptado una política de comunicación basada en la transparencia para ganar credibilidad. Domínguez destaca que, a diferencia del Gobierno central, su equipo evita anuncios sin respaldo financiero o proyectos en ejecución, como en el caso de la vivienda. «Mejor pecar de ingenuos que actuar como ellos», ha señalado, en referencia a la manipulación informativa que, según denuncia, ha sufrido Canarias en temas como migración y el antivirus.
Domínguez critica abiertamente la polarización y el ataque del Gobierno central a los medios de comunicación, que califica de «fascista» por intentar imponer un relato oficial. «Hemos rebasado todos los límites de lo que se consideraba ético en lo público», advierte, añadiendo que el decoro institucional ha desaparecido. También denuncia la manipulación de medios públicos, como la televisión, que, según su versión, transmiten «opinión disfrazada de información» a favor del Gobierno.
El vice consejero subraya que Canarias ha sido «dejada sola» ante crisis migratorias generadas por una política estatal «desastrosa». Aunque reconoce que su Gobierno ha evitado participar en juegos de manipulación, el tiempo les ha dado la razón. Domínguez también destaca el trabajo realizado para mejorar la transparencia con los medios locales, creando un mapa de comunicación y aplicando la Directiva Europea de Medios para garantizar relaciones claras entre el Gobierno y la prensa.
El principal reto, según Domínguez, es adaptar la comunicación institucional a las redes sociales sin perder rigor, en un contexto de polarización que, a su juicio, es «intencionada» desde el poder. «Están promoviendo un hooligan ismo en la ciudadanía», advierte, añadiendo que su equipo trabaja para evitar que la Administración pierda credibilidad.






