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Arabia Saudí niega el bombardeo de un mercado en Taiz

Arabia Saudí niega el bombardeo de un mercado en Taiz
AlejandroFC (CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons)
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El Gobierno yemení respaldado por Riad asegura que el objetivo era un campamento militar, mientras los rebeldes acusan a los saudíes de ataque deliberado contra civiles

Al menos siete personas han muerto y otras 40 han resultado heridas en un ataque aéreo en Taiz (Yemen), según denuncia el Gobierno hutí, que atribuye la responsabilidad a Arabia Saudí. Las autoridades rebeldes acusan a Riad de bombardear deliberadamente un mercado en las afueras de la ciudad, mientras el Gobierno yemení —apoyado por la coalición saudí— sostiene que el objetivo era un campamento militar de los hutíes.

El Ministerio de Salud hutí comunicó el domingo que las víctimas incluyen cinco niños y que los bombardeos alcanzaron locales comerciales en el cruce de Mawia, provincia de Taiz. Testigos locales relataron a la agencia EFE explosiones y columnas de humo tras los ataques, aunque no ha sido posible verificar de inmediato si los objetivos civiles mencionados por los hutíes fueron efectivamente alcanzados.

Arabia Saudí lidera desde 2015 una coalición militar en Yemen para frenar el avance de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán. Este ataque se produce en un contexto de escalada de combates en Taiz, donde ambos bandos —el Gobierno yemení y los hutíes— han intensificado sus operaciones para controlar rutas clave de la provincia.

La ofensiva hutí, iniciada en septiembre de 2026, ha reactivado un conflicto que quedó congelado tras un alto el fuego mediado por Naciones Unidas en 2022. Desde entonces, la guerra —iniciada en 2014 con la toma de Saná por los rebeldes— había registrado una tregua relativa, aunque los enfrentamientos esporádicos seguían produciéndose.

Contexto: la guerra en Yemen y el papel de Arabia Saudí

El conflicto en Yemen, uno de los más graves del siglo XXI, comenzó en 2014 cuando los hutíes —movimiento zaidí apoyado por Irán— tomaron el control de Saná. En respuesta, Arabia Saudí lideró una coalición internacional que incluyó a Emiratos Árabes Unidos, Egipto y otros países árabes para restaurar al Gobierno yemení reconocido por la comunidad internacional.

Desde entonces, la intervención saudí ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones humanitarias, que denuncian bombardeos contra civiles y una crisis humanitaria sin precedentes. Según la ONU, más de 233.000 personas han muerto desde 2015, en su mayoría por causas indirectas como hambre y enfermedades, mientras que 24 millones —el 80% de la población— necesitan asistencia humanitaria.

El alto el fuego de 2022, negociado bajo auspicios de la ONU, logró reducir los combates, pero no puso fin al conflicto. Los hutíes mantuvieron el control de gran parte del norte y oeste del país, mientras que el Gobierno yemení, con apoyo saudí, controlaba el sur y algunas zonas estratégicas. La reciente escalada en Taiz, con ataques aéreos y terrestres, sugiere un intento de ambos bandos por consolidar sus posiciones antes de posibles negociaciones futuras.

Implicaciones: ¿hacia una nueva escalada?

El ataque en Taiz, si se confirma la versión hutí, podría agravar la tensión en una región ya inestable. Arabia Saudí, en medio de sus propios desafíos internos —como las tensiones con Irán y la crisis económica— podría verse presionada a responder con mayor fuerza, lo que aumentaría el riesgo de una guerra abierta.

Además, la comunidad internacional, especialmente la ONU y Estados Unidos, podría aumentar su presión sobre Riad para que limite los bombardeos contra civiles. Sin embargo, la falta de un mecanismo de verificación independiente dificulta atribuir responsabilidades claras en incidentes como este.

Para los hutíes, este ataque refuerza su narrativa de victimización y podría movilizar aún más apoyo interno, especialmente si logran presentar a Arabia Saudí como responsable de muertes civiles. Por su parte, el Gobierno yemení necesitará demostrar que sus operaciones son precisas y legítimas para mantener el respaldo de su aliado saudí.

El futuro inmediato dependerá de si se logra una investigación neutral o si el conflicto se profundiza. Mientras tanto, la población civil en Taiz y otras zonas de Yemen sigue pagando el precio de una guerra que lleva más de una década sin solución.

En el mismo cruce de Mawia, los residentes también reportaron que el muro perimetral de la emisora de radio local de la provincia fue impactado por las explosiones, lo que provocó la caída de varias secciones del edificio y la interrupción de la transmisión. Además, se observaron vehículos hutíes en la zona, lo que sugiere que la presencia militar de los rebeldes era más significativa de lo que inicialmente se había informado.

Según declaraciones del Ministerio de Defensa yemení, los aviones de combate del Gobierno atacaron un campamento militar y varios vehículos hutíes en la misma zona, lo que habría sido la razón de los daños a la infraestructura civil. Esta versión contrasta con la acusación de los hutíes y subraya la complejidad de determinar el objetivo real del bombardeo.

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