El PSOE cede a las protestas y aprueba medidas urgentes, pero Junts, PP y Vox tumbarán el decreto más simbólico el viernes
Sumar ha logrado aprobar este miércoles dos decretos de vivienda que congelan alquileres para 5 millones de contratos hasta 2029, pero el Congreso bloqueará el viernes el más simbólico —la renovación automática e indefinida de contratos— con los votos de Junts, PP y Vox. La coalición, en plena búsqueda de un nuevo líder y proyecto electoral, usa el avance como argumento para diferenciarse del PSOE y apelar a los votantes afectados por la crisis de precios.
El decreto aprobado hoy incluye prórrogas obligatorias para contratos que vencen antes de 2029 y congelación de precios, medidas que el ministro Pablo Bustinduy cifró en beneficios para 5 millones de hogares. Sin embargo, el segundo decreto —que garantizaba la renovación indefinida de alquileres— quedará sin efecto al ser rechazado en el Congreso, según fuentes conocedoras de las negociaciones. Este texto, considerado «impensable» incluso en septiembre, refleja la presión de las protestas y el ultimátum interno de figuras como Ada Colau, que amenazaba con cuestionar la continuidad de Sumar en el Gobierno si no se adoptaban medidas «ambiciosas».
La estrategia de Sumar pasa por construir una imagen de fuerza ante el electorado progresista, presentándose como el partido que obligó al PSOE a ceder en el Consejo de Ministros. Los cinco ministros de la coalición —Bustinduy, Yolanda Díaz, Ernest Urtasun, Mónica García y Sira Rego— contra programaron su comparecencia para destacar que, aunque las medidas no son «todo lo ambiciosas que hubieran querido», son «efectivas» para proteger a las familias. Bustinduy advirtió que la movilización ciudadana será clave para presionar en el Congreso, donde las protestas —con Madrid como epicentro— ya se extienden a ciudades como Barcelona, Sevilla o Málaga.
El PSOE, socio mayoritario, cedió a las demandas de Sumar para evitar fracturas internas, pero el texto aprobado hoy no incluye el paquete completo que el Sindicato de Inquilinas exigía. La coalición, que busca llevar la vivienda como bandera electoral, apuesta ahora por escalar las movilizaciones y presentar el decreto como una victoria parcial. Sin embargo, el bloqueo parlamentario deja en evidencia los límites de su influencia en la legislatura, con Podemos atrapado entre su rechazo al troceo de medidas y la necesidad de no aislarse del Gobierno.
El contexto es clave: Sumar necesita resultados tangibles antes de anunciar un nuevo líder y proyecto para las elecciones, mientras el PSOE evita confrontaciones que debiliten su posición. Las medidas aprobadas hoy no resolverán la crisis, pero sirven para apaciguar voces internas y ganar tiempo en un debate donde la vivienda se ha convertido en un campo de batalla política con plazos ajustados.





