El recurso anula la condena de 11 meses de prisión por las obras de reforma de la Ciudad Deportiva y el Estadio La Cerámica (2004-2005), al considerar que no quedó probada su participación en fraude al IVA
Fernando Roig, presidente del Villarreal Club de Fútbol, y dos consejeros delegados del club han sido absueltos por la Audiencia Provincial de Castellón de los delitos de falsedad documental y contra la Hacienda Pública relacionados con las obras de reforma de la Ciudad Deportiva y el Estadio La Cerámica entre 2004 y 2005. La Sala anuló la condena de 11 meses de prisión dictada en primera instancia por el Tribunal de Instancia de Castellón, al considerar que no quedó demostrada su participación en la red de facturación falsa que afectó a las obras.
La decisión judicial, adoptada tras estimar el recurso de apelación, también deja sin efecto las penas impuestas a cinco trabajadores y administradores de las empresas Estructuras, Viviendas y Carreteras SL (EVC) y Saín Ges-Pro SL, condenados como cooperadores necesarios de los delitos. La Audiencia determinó que no existían pruebas suficientes para vincular al club, su presidente ni a los directivos con la defraudación tributaria o la falsificación de documentos.
Según los fundamentos jurídicos, las obras —realizadas entre 2004 y 2005— fueron contratadas verbalmente por Roig con EVC, que subcontrató con Saín Ges-Pro SL, una empresa sin infraestructura para ejecutarlas. La Inspección detectó una red de facturas falsas emitidas por empresas del tercer nivel que no realizaron los trabajos, pero la Audiencia consideró que no se probó que el Villarreal, Roig o los directivos tuvieran conocimiento de la falsedad ni intención de defraudar.
La Sala destacó que los delitos de falsedad documental y contra la Hacienda Pública son dolosos, y que los indicios presentados por la Inspección no eran suficientes para demostrar la connivencia del club. «No queda probado que el Villarreal Club de Fútbol y sus directivos fueran conscientes de la incorporación de facturación falsa con intención de defraudar el IVA», señalaron los magistrados.
La sentencia anula también las condenas a seis meses de prisión y multa impuestas a los administradores de EVC y Saín Ges-Pro SL, así como las penas de dos meses de cárcel para cuatro trabajadores y la multa para un quinto, que había sido sustituida por trabajos en beneficio de la comunidad.
El caso: obras sin contrato y facturas falsas en la Ciudad Deportiva
Las obras en cuestión incluyeron la construcción de una nueva grada y la elevación de planta en la Ciudad Deportiva en 2004, así como la remodelación del Estadio La Cerámica (entonces llamado El Madrigal) en 2005. Según la Audiencia, los trabajos se contrataron de forma verbal y a precio alzado, sin documentación formal que respaldara los pagos. La Inspección detectó irregularidades al analizar la facturación de EVC, que subcontrató con Saín Ges-Pro SL, una empresa sin capacidad real para ejecutar las obras.
La Sala se basó en un informe pericial que demostró la falsedad de las facturas emitidas por empresas del tercer nivel, pero consideró insuficientes los indicios para imputar al club o a sus directivos. «La falsedad de las facturas presentadas por EVC y pagadas por el Villarreal no basta para probar que el club o sus responsables realizaran actos constitutivos de delito», argumentó la Audiencia.
El caso se inició tras una comprobación de la Inspección sobre EVC, que detectó una red de facturación falsa que ascendía hasta el Villarreal. Sin embargo, los magistrados concluyeron que no había pruebas de que Roig o los directivos supieran que las facturas eran falsas o que participaran en la defraudación.
Implicaciones: un caso que expone los riesgos de la subcontratación irregular
La sentencia refleja los desafíos legales y contables que enfrentan los clubes de fútbol cuando externalizan obras sin contratos formales. En este caso, la falta de documentación y la cadena de subcontratación sin supervisión adecuada facilitaron la emisión de facturas falsas, aunque la Audiencia determinó que no hubo intención dolosa por parte del Villarreal.
Para los directivos del club, la absolución elimina un riesgo penal que pesaba sobre ellos desde 2020, cuando se dictó la sentencia en primera instancia. Sin embargo, el caso deja en evidencia las vulnerabilidades en los procesos de contratación de grandes infraestructuras deportivas, donde la presión por plazos ajustados y presupuestos limitados puede llevar a prácticas irregulares.
El Villarreal, uno de los clubes más consolidados de LaLiga, ha evitado así un precedente judicial que podría haber afectado a su imagen y a su estabilidad financiera. La decisión de la Audiencia subraya la importancia de la prueba de la intención en casos de delitos fiscales, donde la mera existencia de facturas falsas no es suficiente para condenar si no se demuestra la participación activa en el fraude.
Este caso también pone de manifiesto cómo los clubes deportivos, especialmente los de propiedad familiar o con estructuras menos burocratizadas, pueden verse expuestos a riesgos legales cuando las obras se gestionan de forma informal. La sentencia podría servir como referencia en futuros litigios similares, donde la carga de la prueba recae en demostrar no solo la existencia de irregularidades, sino también la conciencia y la intención de los responsables.



