El presidente palestino denuncia en la Asamblea General la connivencia internacional con restricciones de EE.UU. que le impidieron viajar a Nueva York
Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Palestina, ha acusado este jueves a Israel de ejecutar un «plan colonial maligno» durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, en la que cuestionó la falta de acción internacional para proteger al pueblo palestino. La comparecencia se produjo por videoconferencia debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos, que le impidieron viajar a Nueva York para su discurso presencial.
Abás, líder de la Autoridad Palestina desde 2005, centró su intervención en la crisis humanitaria en Gaza, donde Israel mantiene un bloqueo desde 2007 y ha intensificado sus operaciones militares en los últimos meses. Su intervención, transmitida en directo desde Ramala, llegó en un momento de escalada de tensiones tras los ataques del 7 de octubre de 2023, que desencadenaron una guerra con más de 35.000 muertos palestinos según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). La Autoridad Palestina, reconocida por más de 130 países como representante legítima del pueblo palestino, ha perdido apoyo en la comunidad internacional desde que su presidente rechazara un acuerdo de paz con Israel en 2008.
La intervención de Abás coincide con un contexto de creciente aislamiento diplomático de Palestina. Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha reducido su apoyo a la solución de dos Estados y ha vetado en el Consejo de Seguridad de la ONU múltiples resoluciones que exigían un alto el fuego en Gaza. Mientras, Israel ha recibido respaldo incondicional de la administración estadounidense, incluyendo el envío de armas y la protección en foros internacionales. La ONU, por su parte, ha visto cómo su capacidad de acción se limita por el derecho de veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, entre ellos EE.UU. y Israel.
El discurso de Abás llega además en un momento clave: la próxima votación en la Asamblea General sobre el estatus de Palestina, donde países como España han anunciado su apoyo a elevar su condición de «Estado observador» a «Estado miembro no observador», un paso simbólico pero significativo en la diplomacia internacional. La última vez que la Asamblea General votó sobre este tema, en 2012, 138 países apoyaron el reconocimiento de Palestina como Estado observador, mientras que EE.UU. y Israel se opusieron.
La Autoridad Palestina, con sede en Ramala, gestiona áreas de Cisjordania bajo un acuerdo temporal con Israel desde los Acuerdos de Oslo de 1993. Su presidente, Mahmud Abás, ha sido criticado por sectores palestinos por su postura negociadora con Israel, mientras grupos como Hamás, que controla Gaza, rechazan cualquier diálogo con el Estado hebreo. La división entre Ramala y Gaza, sumada a la crisis humanitaria, ha debilitado la posición palestina en la escena internacional, donde países como Irán y Turquía han aumentado su influencia como aliados de causa palestina.



