Junts, ERC, Comuns y CUP usan una foto icónica de Companys para equiparar a AC con Vox tras el amonestamiento a Garriga por llamarle ‘asesino’
El Parlament de Cataluña abrió este miércoles su pleno con un gesto simbólico: diputados de Junts, ERC, Comuns y CUP exhibieron carteles de una esparteña pisando una cruz gamada —obra del fotógrafo Pere Català i Pic— para equiparar a Alianza Catalana (AC) con Vox. El acto respondía a la votación del día anterior, cuando el pleno amonestó al diputado de Vox Ignacio Garriga por calificar al presidente de la Generalitat durante la República, Lluís Compañas, de «asesino».
El gesto, con lemas como *»La alpargata o la esvástica, tú eliges»*, buscaba señalar la supuesta similitud entre ambos partidos. Sin embargo, AC ya había generado polémica al votar a favor de no sancionar a Garriga —aunque luego rectificó—. La líder de AC, Silvia Orrios, había defendido en 2025 que insultos como *»¡Puta España!»* en TV3 eran humor, mientras que *»¡Puta Cataluña!»* serían sancionables. El episodio refleja cómo AC, pese a su discurso independentista, es percibida como un partido «muy catalán» por su ambigüedad.
Mientras, Vox mantuvo una postura coherente: tras el debate, su portavoz Ignacio Garriga reafirmó que Companys fue ejecutado por un «tribunal franquista», sin matices. El PSC, único partido que no participó en la exhibición, controla la Generalitat y tres diputaciones, pero no ha logrado frenar el auge de la ultraderecha con políticas contundentes.
El gesto también complica el futuro de Junts, que ya había sido criticado por Puigdemont por felicitaciones a la AfD alemana (tachada de filonazi). Ahora, al alinearse con la izquierda en este episodio, se aleja de posibles pactos con AC tras las municipales. La estrategia, sin embargo, beneficia a Orrios: al victimizarse, AC gana visibilidad, como ocurrió con los ataques de la CUP en el Fosar de les Moreres el 11-S.
El episodio eclipsó otro debate clave: el informe PISA y su impacto en la educación catalana, que quedó relegado tras el espectáculo parlamentario.
La imagen se colocó en el hemiciclo del Parlament, donde los diputados se reúnen para las sesiones plenarias, y su exhibición generó un debate que se remonta a la intervención de Silvia Orriols el año pasado, cuando también criticó la postura de AC.






