El PP español se consolida como referente del centro-derecha europeo mientras la CDU alemana colapsa ante el avance de la ultraderecha
Alberto Núñez Feijóo ha logrado que Manfred Weber, presidente del Partido Popular Europeo (PPE), le acompañara esta semana en Ceuta para criticar la gestión migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez. El encuentro refuerza la posición del PP como principal fuerza conservadora en Europa, en contraste con el colapso de la CDU alemana ante el avance de la ultraderecha.
La visita de Weber, líder de la CSU bávara —partido hermano de la CDU—, subraya el apoyo del PPE a la estrategia de Feijóo. Mientras la CDU alemana, tradicionalmente aliada del PSOE, pierde apoyo por su gestión de la inmigración, el PP español mantiene su respaldo mayoritario en las encuestas y evita la sangría hacia Vox, según sus propias proyecciones. Feijóo apuesta por presentar a Sánchez como una amenaza para la democracia, combinando temas como la corrupción, los pactos con independentistas y la falta de presupuestos aprobados en cuatro años.
El PP analiza que su electorado está tan descontento con Sánchez que Feijóo debe mostrar una postura implacable. Aunque reconocen que podrían ser más duros con Vox —como movilizaciones callejeras—, evitan un enfrentamiento directo para no perder votos. Su estrategia actual se centra en desmovilizar al electorado socialista menos fiel, lección aprendida tras el revés de 2023, cuando su ataque a Vox en campaña alienó a votantes indecisos.
La alianza con Weber también tiene raíces históricas: la Alianza Popular de Manuel Fraga recibió apoyo organizativo y financiero de la CSU en la Transición, mientras la CDU se vinculó a la UCD. José María Aznar intentó acercarse a la CDU,, pero su relación con Helmut Kohl —aliado de Felipe González— fue fría. Hoy, el PP prioriza al PPE, liderado por Weber, quien ha pactado con la extrema derecha en el Parlamento Europeo, mientras la CDU, bajo Friedrich Merz, gobierna con socialdemócratas pero enfrenta el avance de la AfD.
Para el PP, el caso de la CDU es un aviso: la clave está en contener el voto a Vox sin criticarlo abiertamente, sino atacando al Gobierno por sus políticas. Junts, en cambio, enfrenta un desafío adicional por su factor independentista, pero el PP se centra en consolidar su liderazgo en la derecha europea mientras otros partidos tradicionales caen.



