La diputada del PP admitió que el arma estaba vacía, pero el gas provocó acordonamientos y protestas en el hemiciclo
Ana Belén Vázquez, diputada del PP, disparó un espray pimienta en el Congreso este miércoles durante una intervención sobre Ceuta. La presidenta Francina Armengol la expulsó del hemiciclo por llevar un arma, aunque Vázquez aseguró que estaba vacío. Sin embargo, el gas provocó intoxicaciones en una docena de personas, obligó a precintar baños y zonas comunes, y generó acordonamientos policiales.
El incidente comenzó cuando la diputada conservadora intentó usar el espray como recurso simbólico. Según fuentes de Presidencia del Congreso, el olor a gas pimienta se extendió por pasillos, cafeterías y baños, afectando a trabajadores y diputados. El PP reconoció después que un empleado manipuló el artefacto en los servicios, aunque no aclaró si fue intencionado.
El episodio revivió el debate sobre el uso de recursos polémicos en el Congreso. Mientras el PP justifica sus acciones como denuncia política, el suceso refleja la escalada de tensiones en la sede parlamentaria. La presidenta Armengol, en un gesto sin precedentes, expulsó a Vázquez por violar el protocolo de seguridad, aunque la diputada insistió en que el espray no contenía sustancia.
El caso se suma a una serie de incidentes recientes en el Congreso, donde el uso de objetos no convencionales —como el espray— ha generado polémica. Mientras, la oposición ya apunta a que, de haber sido otro partido, el tratamiento mediático habría sido distinto.
El incidente, que inició como una intervención para denunciar la inseguridad en la sede, terminó con la intervención policial y la necesidad de precintar varias zonas, incluyendo baños y pasillos. La cobertura mediática se intensificó con la aparición de seis tertulias especiales y tres portadas que discutían el hecho, y se escuchó la propuesta de aplicar el artículo 155 al cuarto de baño como medida de control.




