La diputada del PP insiste en que el spray vacío es protección para Ceuta y critica a la presidenta de la Cámara por desconocer el reglamento de armas
Ana Vázquez, portavoz de Interior del PP en el Congreso, ha mostrado este miércoles un bote de gas pimienta en el hemiciclo y ha advertido de que repetirá la acción «las veces que haga falta». La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, le ordenó abandonar el Pleno y entregarlo en una comisaría, calificándolo de «arma». Vázquez respondió que el bote estaba vacío y acusó a Armengol de desconocer el reglamento de armas, que permite este tipo de protección para mujeres y niños en Ceuta.
El incidente se produjo durante un debate sobre la crisis migratoria en Ceuta, donde Vázquez denunció que Armengol «reventó» la sesión para salvar a un Gobierno «acorralado por la corrupción». La diputada también tachó a la presidenta de «ministra 23» y «hooligan» del Gobierno.
El reglamento de armas español permite el uso de gas pimienta como medio de defensa legítimo, siempre que no supere los 100 mililitros y no sea un arma de fuego. Vázquez argumentó que el bote que portó no era un arma, sino un «dispositivo de autodefensa» para proteger a los ceutíes, especialmente a mujeres y menores, en un contexto de alta tensión por la llegada masiva de migrantes.
El conflicto escaló horas antes, cuando la Policía tuvo que precintar varias zonas del Congreso —incluyendo una cafetería— por la detección de gas pimienta en un baño. Una mujer resultó afectada y requirió atención médica. Las cámaras de seguridad revisarán las imágenes para identificar al responsable, según fuentes parlamentarias. El incidente ocurrió antes del debate de Vázquez con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El PP lleva semanas usando el gas pimienta como símbolo de su postura en la crisis de Ceuta, donde más de 10.000 migrantes han llegado en los últimos meses, colapsando la capacidad de acogida de la ciudad autónoma. La medida ha generado polémica: mientras el Gobierno y sectores de la oposición, como Sumar, piden más recursos para gestionar la situación, el PP y Vox exigen medidas más contundentes, incluyendo la militarización de la frontera.
Armengol, elegida por el PSOE, ha sido criticada por su gestión de incidentes en el Congreso. Este caso no es el primero: en 2023, la presidenta tuvo que intervenir en otro altercado durante un pleno, cuando diputados de la ultraderecha ocuparon las gradas. La tensión en la Cámara ha aumentado con la llegada de la nueva legislatura, marcada por una mayor polarización entre Gobierno y oposición.







