La diputada del PP denuncia falta de libertades en la ciudad autónoma mientras la presidenta del Congreso lo califica de ‘arma’ y ordena su salida
Ana Belén Vázquez, diputada del PP, fue expulsada del pleno del Congreso este martes por mostrar un bote de gas pimienta durante su interpelación al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la seguridad en Ceuta. La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, la llamó al orden calificando el spray de ‘arma’ y exigiendo su entrega, tras lo que Vázquez abandonó el hemiciclo voluntariamente.
Vázquez, que argumentó que el bote estaba vacío y no era un arma, lo usó como símbolo de la ‘falta de libertades’ en Ceuta. ‘¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?’, preguntó durante su intervención, vinculando el objeto a la inseguridad en la ciudad autónoma. La presidenta Armengol, sin embargo, aplicó el reglamento interno que prohíbe portar armas en el Congreso, incluso si no están cargadas.
El incidente ocurre en un contexto de tensión por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, donde el PP y otros partidos de la oposición han acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de falta de medidas efectivas. La diputada gallega anunció que recurrirá la sanción y llevará el bote a la comisaría para demostrar que no contenía sustancia alguna, mientras su partido estudia medidas legales contra Armengol.
El caso revuelve el debate sobre los límites del simbolismo político en el Parlamento. Mientras Vázquez denuncia una ‘vergüenza’ por la decisión de Armengol, su partido recuerda que otros diputados, como Pablo Echenique de Sumar, han portado objetos polémicos sin consecuencias similares. La polémica podría escalar si el PP lleva el caso a los tribunales o a la Mesa del Congreso.
Ceuta, con una población de 85.000 habitantes, enfrenta desde hace meses un aumento de llegadas irregulares desde Marruecos, lo que ha tensionado las relaciones con el Gobierno central y las comunidades autónomas. La ciudad depende de fondos estatales para seguridad y servicios sociales, pero el PP reclama mayor autonomía en la gestión de la crisis.
Vázquez explicó que el bote contenía solo 30 mililitros de líquido y estaba vacío, y afirmó que no requería licencia de armas. Además, recordó que el exministro Rufián había llevado casquetes de bala al Congreso sin ser expulsado, citando ese caso como precedente para su propia defensa. La diputada también manifestó su intención de presentar una denuncia formal contra la presidenta Armengol por lo que considera una ‘vergüenza’ y una actuación injusta.







