Universidades como la Rovira i Virgili o la San Jorge de Zaragoza tienen menos del 50% de profesorado doctor, según datos del SIIU 2024-2025
El Gobierno aprobará un decreto que exigirá al menos un **50% de profesorado doctor** en cada titulación de grado y máster, una medida que dejará fuera de cumplimiento a **7 universidades privadas** —entre ellas la **Universidad Rovira i Virgiliaa** (48%) y la **Universidad San Jorge de Zaragoza** (46%)— según los últimos datos del **Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU) 2024-2025**. La normativa, anunciada por Pedro Sánchez, también obligará a que el **40% de las contrataciones sean a tiempo completo**, para evitar la concentración de doctores en unas facultades y no en otras.
El decreto responde a la crítica del Ejecutivo a las universidades privadas, a las que Sánchez ha calificado como «*chiringuitos*», y al auge de la enseñanza online —el **61% de los estudiantes privados** cursa sus estudios a distancia, frente al **9% en la pública**, según la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD). La medida busca garantizar «*una formación universitaria de calidad*» detrás de cada titulación, según declaró Sánchez, aunque afectará también a algunas públicas como la **Rovira i Virgili** o la **Vic-Central de Cataluña** (ambas con un 48% de doctores).
El sector privado crece en matriculaciones —ha aumentado en **126.000 estudiantes en 12 años**, mientras la pública pierde **215.000**—, pero con diferencias abismales en plantilla: el **75% del profesorado investigador en públicas es doctor**, frente al **58% en privadas**. Universidades como la **Complutense de Madrid** (6.000 doctores) o la **UNED** (95% de PDI doctor) superan ampliamente el umbral, mientras centros como la **Universidad Diseño, Innovación y Tecnología (JUDIT)** solo alcanzan el **37%**.
La medida también busca frenar la temporalidad: en 2025-2026, solo el **40% del profesorado privado** era fijo y a tiempo completo, frente al **61% en públicas**. La CYD advierte de que casi **7 de cada 10 profesores** obtuvieron su doctorado en la misma universidad donde trabajan, lo que podría limitar la movilidad académica. El decreto, en tramitación, entrará en vigor antes de 2027 y obligará a las universidades a ajustar sus plantillas en dos años.







