Vicent Marí, presidente del Consell de Ibiza, vincula el proyecto de Aena con la política de contención turística y exige inversiones en infraestructuras actuales
Vicent Marí, presidente del Consell de Ibiza, ha respaldado este lunes la multitudinaria protesta contra la ampliación del aeropuerto de la isla, que reunió entre 3.000 y 5.000 personas según las cifras oficiales. Marí felicitó a los convocantes por el «éxito» de la movilización y reafirmó que el proyecto de Aena, respaldado por el Gobierno de Pedro Sánchez, «no tiene ningún sentido» para una isla que apuesta por limitar el turismo masivo.
El Consell Insular, junto a las administraciones de las Islas Baleares, rechaza la ampliación desde hace meses. Marí recordó que «ninguna administración local apoya» el plan, que busca aumentar la capacidad aeroportuaria en un 30% para recibir más vuelos. En su lugar, el presidente ibicenco exige inversiones en las instalaciones actuales: mejoras en saneamiento, accesos, suministro de agua y mantenimiento de los espacios públicos. «Ibiza necesita cariño, no más turistas», declaró, vinculando el proyecto con políticas contradictorias como la limitación de vehículos y la reducción de plazas hoteleras.
La manifestación, convocada por plataformas vecinales y sindicatos, reflejó el malestar por los vertidos de aguas residuales y la saturación de servicios. Los colectivos exigieron a Aena destinar fondos a solucionar estas carencias en vez de ampliar la terminal. Marí advirtió que la ampliación «entraría en contradicción» con las medidas para frenar la presión turística, como la restricción de cruceros o la lucha contra el turismo ilegal. «No podemos gestionar mejor los flujos mientras se planifican infraestructuras para crecer», añadió.
El presidente también defendió la cogestión aeroportuaria, un modelo que permitiría a las instituciones locales participar en las decisiones sobre una infraestructura clave para la isla. Hasta ahora, Aena ha ignorado las reclamaciones del Consell y del Govern balear, que en 2025 ya rechazaron el proyecto en una declaración conjunta. Marí exigió «claridad y transparencia» a la empresa pública y anunció que el Consell seguirá presionando al Gobierno central para bloquear la ampliación.
El aeropuerto de Ibiza, gestionado por Aena, registró en 2025 un récord de 12,3 millones de pasajeros, un 8% más que el año anterior. La ampliación, prevista para 2028, incluye una nueva terminal y una pista paralela, con un coste estimado de 450 millones de euros. El proyecto cuenta con el respaldo del Ministerio de Transportes, pero carece de apoyo parlamentario en las Islas, donde el PSOE y Podemos han criticado su falta de consulta con los ayuntamientos.






