Milicias chiíes de Irak paralizan el oleoducto saudí al mar Rojo y los hutíes ocupan la isla de Perim tras avanzar 130 kilómetros por la costa yemení
Las milicias chiíes de Irak, aliadas de Irán, han paralizado el oleoducto que transporta petróleo saudí hasta el mar Rojo. La infraestructura permite a Arabia Saudí esquivar el estrecho de Ormuz. El ataque se produce apenas dos semanas después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, cambiara su discurso sobre esa vía marítima.
Bessent había pronosticado en varias ocasiones la rápida conquista del estrecho. Ahora sostiene que Ormuz se convertirá en irrelevante gracias a la construcción de nuevos oleoductos. El secretario del Tesoro es economista, no militar, y no mencionó que esas infraestructuras son vulnerables, extensas e inmóviles. Protegerlas es más difícil que defender los propios buques.
La segunda mala noticia llega desde el mar Rojo. Los hutíes, también aliados de Irán, han avanzado 130 kilómetros a lo largo de la costa de Yemen hasta alcanzar el estrecho de Bab el-Mandeb. Además, han ocupado la isla de Perim, situada en medio de una vía marítima más crítica para la economía que la de Ormuz. El liderazgo hutí ha anunciado que desde esa posición solo atacarán barcos saudíes.
El Instituto de Estudios para la Guerra advierte que las declaraciones públicas de los hutíes no reflejan necesariamente sus intenciones reales. Arabia Saudí sostiene al Gobierno de Yemen frente a los rebeldes y ha pedido apoyo de forma desesperada. Donald Trump ha decidido quedarse al margen de las hostilidades entre los hutíes y la monarquía saudí.
El bloqueo marítimo que Trump no logra sostener
La cumbre de los BRICS en Nueva Delhi ha generado dudas sobre las medidas del día D económico contra Irán anunciado por Trump. Todo apunta a que se reducirá a más de lo mismo, con una excepción favorable a Washington: el bloqueo marítimo de los puertos iraníes. Ese bloqueo dañará a la República Islámica si el presidente estadounidense logra mantenerlo el tiempo suficiente y aguanta el tirón de Ormuz.
Trump ya anuncia que la guerra acabará justo después de las elecciones de noviembre. El autor del texto duda de que muchos votantes, partidarios o contrarios, creen sus palabras. La pregunta de fondo es si podrá prolongar el bloqueo más allá de esos comicios.
La base de la Quinta Flota en Baréin
Hung Cao, secretario de la Navy en funciones tras el despido de su predecesor, ha confirmado que los iraníes causaron graves daños a la base de la Quinta Flota y del Mando Central de la US Navy. Cao lo resumió con una frase que el autor considera difícil de traducir sin recurrir al lenguaje obsceno: «They blew the hell out of Bahrain». La noticia es antigua, pero hasta ahora no se había confirmado.
La destrucción de las instalaciones estadounidenses en Baréin no ha sido una sorpresa completa. La defensa contra misiles balísticos y nubes de drones es difícil y siempre deja margen para el error. El autor recuerda que las guerras se ganan atacando, no defendiendo, y que eso vale también para conflictos híbridos o convencionales en lugares más cercanos como Ceuta o Melilla.
La reunión del Golfo sobre Ormuz
Trump amenazó con bombardear Omán si negociaba con Irán el régimen del estrecho de Ormuz. Omán lo hizo y no ocurrió nada. Ahora todos los países del Golfo menos Baréin parecen dispuestos a reunirse con los iraníes. El encuentro se ha aplazado porque es difícil que de él salga algo bueno.
El autor recuerda que esta guerra no se libra por el estrecho de Ormuz, que ya estaba abierto antes de empezar las hostilidades. Los dos objetivos cada vez más olvidados son el castigo al régimen de Teherán y el cese definitivo de su programa nuclear.
Mientras tanto, Trump ha culpado a Zelenski por la subida del precio del diésel en las gasolineras de Estados Unidos. Le ha exigido que, en lugar de bombardear refinerías rusas, bombardee cualquier otra cosa que encuentre. No ha pedido al Kremlin que acepte la tregua en los ataques a la energía ofrecida por Kiev.
En los últimos días, además de los incidentes ya mencionados, se han recibido cinco malas noticias provenientes del Golfo Pérsico. El primer caso fue el ataque al oleoducto saudí, el segundo el avance de los hutíes hasta Bab el-Mandeb, el tercero la ocupación de la isla de Perim, el cuarto la destrucción de la base de la Quinta Flota en Baréin y el quinto la amenaza de Trump de bombardear Omán. Cada uno de estos eventos ha incrementado la tensión en la región y ha puesto en evidencia la fragilidad de las rutas marítimas críticas para el comercio mundial.
Sigue la cobertura: Trump anuncia acuerdo entre Ucrania y Rusia para evitar ataques a infraestructuras energéticas







