La alcaldesa María José Catalá anuncia también ayudas legales para vecinos contra pisos turísticos y suspende 360 licencias
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado este jueves en el debate sobre el estado de la ciudad la prohibición de grupos turísticos de más de 25 personas, una medida que se reducirá a 20 en el barrio de Ciutat Vella. La normativa incluirá multas para guías que no eviten coincidencias de grupos y vetará el uso de altavoces o megáfonos, según detalló Catalá.
La ordenanza también regulará los itinerarios de bicicletas turísticas y limitará el uso de tuctucs. Estas restricciones responden a las crecientes quejas vecinales, especialmente en barrios como Benicalap, donde se concentran nuevos pisos turísticos sin consentimiento de las comunidades de propietarios.
Además, el Ayuntamiento presentará un «programa de defensa del vecino» con ayudas para modificar estatutos y bloquear pisos turísticos mediante el voto de 3/5 de los propietarios. También ofrecerá asistencia jurídica para denunciar ilegalidades y facilitará el acceso a expedientes administrativos.
Catalá destacó que 160 apartamentos han solicitado ya revertir sus licencias a uso residencial, mientras el Ayuntamiento ha suspendido 360 expedientes. Las medidas buscan frenar el crecimiento del turismo masivo, que según datos municipales ha saturado zonas céntricas como Ciutat Vella.
El número de expedientes suspendidos, que asciende a 360, refleja la intensidad de la respuesta del Ayuntamiento ante la proliferación de alquileres turísticos. Cada expediente suspendido implica la paralización de la actividad de alquiler, lo que reduce la disponibilidad de viviendas para los residentes y limita la presión sobre los servicios públicos locales.







