El alcalde socialista Fèlix Larrosa lleva la ordenanza al pleno del 25 de septiembre, con multas de hasta 750 euros y un plan socioeducativo para mujeres afectadas
El Ayuntamiento de Lérida aprobará el próximo **25 de septiembre** una ordenanza que prohíbe el uso del **burka y el niqab en espacios públicos**, pese a la oposición de **ERC, el PP y Comú de Lérida**, y la abstención de **Junts y Vox** en la comisión informativa municipal. El alcalde socialista, **Fèlix Larrosa**, ha confirmado que llevará la medida al pleno a pesar del rechazo inicial, en una decisión que contrasta con la postura del **PSOE a nivel estatal y catalán**, que se ha opuesto a prohibiciones similares en el Congreso y el Parlament.
La nueva normativa, que sustituye a la vigente desde 2007, incluye en su **artículo 12** la prohibición de «llevar cualquier prenda que oculte el rostro en espacios públicos», con excepciones solo para **lugares de culto o actos de tradición social**. Larrosa ha aclarado que la medida no ampara excusas culturales: *»Ir por la calle Major no es una tradición religiosa»*, declaró, subrayando que la norma busca evitar imposiciones familiares o comunitarias. Las multas por incumplimiento oscilarán entre **400 y 750 euros**, tras un aviso previo, y se acompañarán de un **plan socio educativo** para «evitar el aislamiento de las mujeres afectadas».
La ordenanza también endurece sanciones por otras conductas incívicas, como orinar en la vía pública (**501-600 euros**), ruido nocturno (**601-750 euros**) o botellón (**400-500 euros**). El régimen sancionador llega hasta **3.000 euros** para infracciones graves, como solicitar prostitución en la calle. Larrosa ha asegurado que el texto está «contrastado jurídicamente» por los servicios legales del Ayuntamiento, aunque el precedente del **Tribunal Supremo** —que anuló en 2013 una prohibición similar por invadir competencias estatales— planea sobre la iniciativa.
La medida revive el debate sobre la **libertad religiosa vs. convivencia ciudadana**, especialmente en un municipio que ya intentó prohibir el velo integral en **2010** bajo el alcalde socialista **Àngel Ros**. Mientras, **Junts** negocia aún enmiendas antes del pleno, y el **PSC** busca apoyo para garantizar la aprobación, aunque la mayoría no está asegurada tras el rechazo en comisión. La abstención de Vox y Junts refleja divisiones internas: la portavoz de Junts, **Violan Cervera**, criticó la falta de claridad en los derechos y deberes ciudadanos, mientras el PP y ERC se mantienen en contra.
El caso de Lérida refleja una **brecha entre el discurso ideológico del PSOE** —que rechaza prohibiciones estatales— y su pragmatismo municipal, donde la gestión cotidiana del espacio público prima sobre principios partidistas. La ordenanza, si se aprueba, será la primera en España en aplicar sanciones económicas a estas prendas desde la anulación de 2013, abriendo un nuevo frente jurídico y político.







