El presidente de la ciudad autónoma acusa al Gobierno de incumplir promesas de 2021 y denuncia que Marruecos no ha colaborado en la repatriación
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, ha sido citado como testigo por la juez de la Audiencia Nacional María Tardón en el procedimiento abierto para esclarecer la llegada masiva de inmigrantes el pasado 31 de julio. Vivas confirmará las alertas enviadas al Gobierno días antes, cuando ya se registraban 1.500 llegadas en una semana y los menores en la ciudad se multiplicaron de 180 a 800.
El presidente de Ceuta, que se ha personado como acusación particular en la causa, asegura que Marruecos es el responsable de la crisis, al considerar «imposible» que sus autoridades ignoraran el desplazamiento de más de 100.000 personas hacia la ciudad. Denuncia que el Gobierno no actuó con la urgencia necesaria, pese a sus peticiones de refuerzos policiales y un mando único, que fueron tachadas de «pesadas» por las autoridades centrales.
Vivas rechaza las acusaciones del presidente Pedro Sánchez y del ministro de Transportes, Óscar Puente, que le achacan falta de colaboración. En su lugar, critica al Ejecutivo por no cumplir con las medidas anunciadas en 2021 tras la anterior crisis migratoria, como el plan de seguridad para Ceuta o las obras en el Tarayal. «Hay incumplimientos que no tienen explicación», ha afirmado, añadiendo que el Gobierno busca «cronificar» la situación con frases como la de Sánchez sobre «acostumbrarse a tener 10.000 inmigrantes» en la ciudad.
La tensión escaló tras las declaraciones de Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, que calificó la inseguridad en Ceuta de «subjetiva». Vivas respondió con ironía: «¿Puente comparte ese criterio o soy yo el que participa de pegar a los militares?», en referencia a los dos soldados evacuados por heridas sufridas durante los altercados. También reprochó a Marruecos la instalación de una puerta en la valla fronteriza, que tacha de «colaboración» que «ya sabemos a dónde nos lleva».
El presidente de Ceuta exige al Gobierno que actúe para repatriar a los inmigrantes y advierte de que la situación es una «olla a presión que puede estallar». Mientras, los militares, las Fuerzas de Seguridad y los sanitarios son los únicos que, según él, «sostienen la ciudad», no el Ejecutivo.







