El Departamento de Estado confirma que la próxima ronda formal será en Roma en octubre, tras una séptima cita en agosto marcada por los enfrentamientos en el sur.
Los embajadores de Líbano e Israel se reunirán la próxima semana en el Departamento de Estado de Estados Unidos. El objetivo es abordar la implementación del Marco Trilateral alcanzado en junio. La cita fue confirmada este viernes por un funcionario del Departamento de Estado. La reunión llega en un momento de estancamiento de las negociaciones entre ambos países.
Ese funcionario ha señalado que el Marco Trilateral sigue siendo «el único mecanismo viable» para restaurar la soberanía del Líbano y garantizar la seguridad de Israel. La misma fuente ha confirmado que la próxima ronda de conversaciones formales se celebrará en Roma en octubre. También se espera que en Washington se traten los últimos acontecimientos en la zona.
Del acuerdo marco de junio a las zonas piloto de julio
El proceso de negociaciones entre los dos países comenzó con contactos directos entre las delegaciones de ambos países en abril. Desembocó el 26 de junio en Washington en un acuerdo marco mediado por Estados Unidos. El pacto contempla una retirada progresiva de las tropas israelíes de determinadas áreas del sur del Líbano. Esa retirada se sustituye por el Ejército libanés mediante la creación de «zonas piloto». El texto incluye además mecanismos para avanzar en el desarme verificable de grupos armados.
La primera fase de esas zonas piloto comenzó en julio. Incluyó la retirada israelí de tres localidades y el traspaso del control al Ejército libanés. El proceso se ha visto acompañado de nuevos ataques. A ello se suma la persistencia de tropas israelíes en territorio libanés. La séptima ronda de negociaciones se celebró en Roma a comienzos de agosto. Buscó consolidar la retirada y ampliar el modelo de las zonas piloto. Mientras se celebraba, continuaban los enfrentamientos en el sur.
Por qué el formato de zonas piloto condiciona la cita de octubre
El diseño del Marco Trilateral explica la lógica de la reunión de la próxima semana. La retirada israelí no es un repliegue general, sino por áreas concretas del sur del Líbano. Cada zona que Israel entrega pasa al Ejército libanés, que asume allí el control. Ese traspaso es la pieza que permite avanzar hacia el desarme verificable de grupos armados. Por eso el estancamiento de las negociaciones bloquea a la vez la retirada y el desarme.
Estados Unidos actúa como mediador del proceso desde los contactos de abril. Su Departamento de Estado es la sede de la reunión de la próxima semana y la fuente que confirma la cita de Roma en octubre. La séptima ronda de Roma, a comienzos de agosto, ya intentó consolidar la retirada y ampliar las zonas piloto. Los enfrentamientos en el sur durante esa ronda muestran la distancia entre lo pactado y lo que ocurre sobre el terreno.







