El presidente ceutí ratificará ante la Audiencia Nacional los avisos que envió a Moncloa y a la Delegación del Gobierno antes del 30 de julio
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declara este miércoles ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón por la entrada masiva irregular de inmigrantes desde Marruecos los días 30 y 31 de julio. Vivas abre a las 10.00 horas la ronda de testificales de la investigación. La jueza quiere saber qué información tenían las autoridades españolas antes del asalto y cómo respondieron.
En su auto del 7 de septiembre, con el que asumió la competencia de la causa, Tardón calificó estos tres testimonios como «prioritarios». Busca conocer «la información de que se disponía antes de los acontecimientos» y «las circunstancias concretas que determinaron el colapso operativo». Además de Vivas, están citados el jefe de la Policía Local de Ceuta, Sebastián Vega, y el ex jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno Gonzalo Sanz, que declaran mañana a las 10.00 y a las 12.00 horas.
Las comunicaciones con Moncloa centrarán buena parte de las preguntas. Vivas relató que el 27 de julio llamó a La Moncloa y que el presidente del Gobierno no le atendió. Le pasó al jefe de Gabinete, Diego Rubio, quien le dijo que estaba en contacto con los ministerios y que estuvieran tranquilos. Según su versión, Rubio llegó a pedirles que no llamaran más. El presidente ceutí matizó después las palabras concretas de ese intercambio.
La petición de emergencia nacional es otra de las vías de la investigación. Vivas aseguró el 11 de septiembre que la pidió en una reunión el 27 de julio en la Delegación del Gobierno de Ceuta. La propuesta no fue bien recibida y la rechazó la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, que le trasladó que no concurrían los requisitos legales para declararla.
La declaración de Sanz cobra peso propio. Dimitió el 11 de septiembre alegando que conocía los avisos del CNI y que se los trasladó a su jefe, el delegado del Gobierno Miguel Ángel Pérez Triano. Pérez Triano dio al menos tres versiones distintas de los hechos, en las que reducía o negaba las comunicaciones a algo «rutinario». Dimitió el lunes reconociendo por primera vez que tuvo constancia de la «grave crisis migratoria» y que transmitieron los hechos al Ejecutivo central pidiendo «medidas y refuerzos».
Tardón ha reclamado informes a más de 30 organismos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Tras recibirlos, citará a quienes los elaboraron. La jueza también mostró su intención de asumir la querella que Manos Limpias presentó contra el delegado del Gobierno, después de que la Fiscalía pidiera inhibirse en favor de la Audiencia Nacional.







