Asociaciones denuncian impunidad del exconseller ante 232 fallecidos y piden fin al aforamiento mientras el exjefe del Consell mantiene oficina en la ciudad
Asociaciones de víctimas de la DANA del 29 de octubre de 2024 han convocado este sábado en Alicante —por primera vez fuera de Valencia— una concentración para exigir justicia y prisión para el expresidentaa de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, a quien acusan de negligencia en la gestión de las riadas que dejaron 232 muertos. Los manifestantes, entre ellos familiares de víctimas y representantes de más de 200 entidades sociales, han mostrado 23 pancartas, una por cada mes transcurrido desde la catástrofe, con reclamos como «Mazón, a prisión» o «Consell, dimisión«.
La protesta, organizada por la Asociación Víctimas y Damnificados DANA Valencia y la Asociación de Víctimes de la DANA 29 d’octubre, llega un mes antes del segundo aniversario de la tragedia y denuncia que el exjefe del Consell sigue aforado, diputado y con una oficina de expresident en Alicante. Según Elisabeth González, vicepresidenta de la primera asociación, Mazón «tiene que pagar como responsable de emergencias» y su comparecencia en el Congreso —donde evitó responder preguntas— fue «una vergüenza«.
El acto, celebrado ante la sede del Gobierno valenciano en Alicante, la Casa de las Brujas, también cuestionó la gestión actual: localidades afectadas siguen sin estar preparadas para episodios similares, según los colectivos. Además, recordaron que dos personas siguen desaparecidas y criticaron que el ES-Alert se activó cuando ya era tarde. La presidenta Mariló Gradolí advirtió: «Lo que nos pasó a nosotros puede repetirse en Alicante o Castellón» si no hay cambios.
El exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, y la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, también son investigados judicialmente por su papel en la crisis. Mientras, Rosa Álvarez, de la Asociación Víctimas Mortales DANA 29-O, calificó de «psicópata» a Mazón y anunció que seguirán presionando «allí donde haga falta«, incluyendo Bruselas y Madrid, donde ya han comparecido ante instituciones europeas.
La concentración, que incluyó música tradicional con dolçaina y tabal, cerró con un mensaje de solidaridad hacia otras víctimas, como Maricarmen, la anciana desahuciada en Madrid, vinculando así la lucha por la justicia climática con la defensa de derechos sociales.



