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Sáb. Sep 26th, 2026

EEUU prohíbe a Anthropic trabajar con el Pentágono por riesgo de seguridad nacional

EEUU prohíbe a Anthropic trabajar con el Pentágono por riesgo de seguridad nacional
El Mundo (Internacional)
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El Tribunal de Apelaciones de DC respalda la decisión de Trump: la IA Claude, en la lista negra militar tras rechazar sus garantías de uso ético

El Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC de Estados Unidos ha confirmado este viernes la prohibición del Gobierno de Donald Trump a la empresa de inteligencia artificial (IA) Anthropic de colaborar con el Pentágono, considerándola un riesgo para la seguridad nacional. La decisión, adoptada por dos jueces contra uno, desestima el recurso de la compañía, que argumentaba que la exclusión de sus modelos Claude era arbitraria.

El fallo, liderado por el juez Gregory Kansas, sostiene que el Departamento de Defensa contaba con «amplio respaldo legal» para concluir que la integración de Claude en sus sistemas —ya sea directamente o a través de contratistas— amenazaba la seguridad nacional. La sentencia refuerza la postura del Gobierno, que en marzo de 2026 ya había catalogado a Anthropic como un riesgo estratégico, pese a las garantías ofrecidas por la empresa.

Anthropic había propuesto al Pentágono restricciones específicas: prohibir el uso de sus modelos en armas autónomas letales y en sistemas de vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, el Departamento insistió en mantener la opción de emplear la tecnología para «todos los usos legales», una postura que la empresa rechazó como incompatible con sus principios de seguridad.

El choque Trump-Amodei: la tensión que llevó al Tribunal

La relación entre la administración Trump y Anthropic se deterioró en los últimos meses, especialmente tras el enfrentamiento público entre el presidente y Dario Amodei, director ejecutivo de la empresa. Amodei había instado a la industria de la IA a frenar el ritmo de desarrollo de sus modelos más avanzados, una propuesta que Trump rechazó abiertamente. El mandatario, que prioriza la carrera tecnológica con China, ha defendido el avance acelerado de la IA en el ámbito militar y civil, sin restricciones adicionales.

El conflicto escaló cuando el Pentágono decidió incluir a Anthropic en su lista de proveedores prohibidos, una medida que la empresa impugnó ante los tribunales. El fallo de este viernes cierra el recurso y consolida la exclusión, abriendo la puerta a que otras empresas de IA enfrenten decisiones similares si no cumplen con los criterios de seguridad del Departamento de Defensa.

¿Qué implica para la IA militar en EEUU?

La prohibición a Anthropic marca un precedente en el uso de tecnologías de IA en el sector defensa estadounidense. Hasta ahora, el Pentágono había permitido la colaboración con empresas como Google (a través de su división DeepMind) o Microsoft, siempre que garantizaran controles estrictos. Sin embargo, el caso de Anthropic introduce un umbral más alto: no basta con cumplir normativas, sino que las empresas deben demostrar que sus sistemas no representan un riesgo sistémico, incluso en aplicaciones no críticas.

Para los analistas, esta decisión refleja dos tendencias opuestas en la política de IA de Trump: por un lado, la urgencia por no quedarse atrás en la carrera tecnológica con potencias como China; por otro, el recelo hacia modelos que, en palabras del Gobierno, podrían ser «explotados o manipulados» por actores hostiles. La sentencia deja claro que, en el ámbito militar, la seguridad prevalece sobre la innovación, al menos en el corto plazo.

El fallo también tiene implicaciones para el mercado global de IA. Empresas como Meta o OpenAI, que ya colaboran con el Pentágono en proyectos piloto, podrían verse obligadas a endurecer sus protocolos de seguridad para evitar ser incluidas en listas similares. Mientras, Anthropic enfrenta ahora la decisión de apelar ante el Tribunal Supremo o buscar alternativas en otros mercados, como la Unión Europea, donde las regulaciones sobre IA son más estrictas pero también más predecibles.

En el plano político, la prohibición refuerza la imagen de Trump como un presidente que prioriza el control sobre la tecnología, incluso si eso significa frenar avances que otros países —como China o Rusia— están acelerando. Para sus críticos, sin embargo, la medida es un ejemplo más de cómo la administración está usando la seguridad nacional como excusa para limitar la competencia en un sector clave.

El próximo paso será ver si otras empresas de IA, especialmente las que operan en el ámbito de la defensa, ajustan sus modelos para cumplir con los nuevos criterios del Pentágono. De lo contrario, podrían enfrentar prohibiciones similares, lo que podría ralentizar proyectos militares que ya dependen en parte de estas tecnologías.

El tribunal también destacó que la evaluación de riesgo del Departamento de Defensa se basó en la posibilidad de que los modelos de Anthropic fueran explotados o manipulados por actores hostiles, una preocupación que el gobierno consideró suficiente para justificar la prohibición.

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