El alcalde Andréi Proshunin ordena evacuar a refugios los colegios electorales durante la primera jornada de las legislativas rusas.
Varios colegios electorales de la ciudad rusa de Sochi cerraron sus puertas poco después de abrirlas este viernes. Una alerta de drones obligó a interrumpir la votación en esta localidad costera situada a orillas del mar Negro. El episodio tuvo lugar durante el arranque de las elecciones legislativas en Rusia. El enclave alberga además la residencia oficial de campo del presidente Vladimir Putin.
El alcalde de la localidad, Andréi Proscenio, comunicó la medida a través de su canal de mensajería en Telegram. En su mensaje explicó la situación registrada en las instalaciones públicas: «en los colegios electorales de Sochi los miembros de las comisiones electorales, los observadores y votantes que estaban en los colegios, fueron evacuados a refugios hasta el fin de la alerta de ataque de drones».
El propio regidor municipal pidió calma a los vecinos mientras las defensas aéreas actuaban en la zona. Proscenio reclamó a la población «mantener las medidas de cuidado» mientras los efectivos militares repelían el ataque aéreo sobre la ciudad. También garantizó que el proceso electoral se retomará con normalidad. En palabras del regidor municipal, «en cuando se restablezca la seguridad los colegios reanudarán su trabajo».
La alerta de drones fue emitida por el comando de defensa aérea de la región, que detectó la presencia de vehículos aéreos no identificados sobre el área costera. Los sistemas de vigilancia de la zona, operados por la Guardia Nacional, confirmaron la amenaza antes de que los drones se acercaran a los edificios públicos.
El despliegue territorial de los comicios legislativos
El calendario electoral fija tres jornadas consecutivas de votación desde este viernes hasta el próximo domingo. El inicio formal de los comicios arrancó de forma simultánea en la capital del país, Moscú. Las urnas también se habilitaron en la península de Kamchatka y en el distrito autónomo de Chukotka. Estos dos últimos territorios representan los puntos más orientales del mapa ruso.
El censo oficial convoca a más de 111 millones de electores rusos distribuidos en 89 regiones administrativas. La infraestructura técnica dispuesta para la cita contempla más de 90.000 colegios electorales habilitados en todo el territorio. La votación definirá el reparto de los 450 escaños que componen la Duma del Estado o cámara baja del Parlamento.
El partido gubernamental Rusia Unida concurre con la intención de revalidar la mayoría constitucional alcanzada en 2016. Analistas y formaciones opositoras coinciden en que una baja afluencia a las urnas de los sectores favorables a la paz beneficia a esta formación vinculada al Kremlin. La jornada inaugural discurre sin acuerdos de cese de hostilidades entre las partes enfrentadas.
Equilibrio de fuerzas en el arco parlamentario de la Duma
Las estimaciones iniciales contemplan que otras tres o cuatro formaciones adicionales consigan representación parlamentaria. El bloque opositor con mayores opciones está liderado por los comunistas rusos. Este sector político mantiene un rechazo frontal al uso del voto electrónico en las votaciones. La formación comunista sostiene que este mecanismo informático opera como un instrumento destinado a la manipulación del escrutinio.
La única organización partidista contraria a la guerra es Yábloko. La formación no figura en las listas oficiales tras ser excluida por una decisión del Tribunal Supremo del país. Pese a este veto institucional, un centenar de candidatos de esta formación conservan opciones de obtener representación mediante el sistema de circunscripciones electorales uninominales.
En el plano social, el Centro Levada refleja que un 59 % de los ciudadanos rusos defiende el cese de los combates bélicos. El estudio sociológico constata el deseo popular de iniciar negociaciones inmediatas de paz entre las partes. Sin embargo, el Gobierno mantiene su rechazo formal a decretar un alto el fuego unilateral durante el conflicto.
Los gobiernos de Moscú y Kiev no han alcanzado acuerdos de tregua para proteger el desarrollo de las votaciones. Ambos Ejecutivos únicamente pactaron un receso puntual durante la visita diplomática de los emisarios de Estados Unidos a las capitales. Debido a la ausencia de compromisos de no agresión, las autoridades militares no descartan nuevas acciones bélicas durante las próximas 72 horas.







