El Gobierno acusa a los partidos de rechazar un decreto-ley que registraba encuentros con grupos de interés para evitar la opacidad
Pedro Sánchez ha acusado este miércoles al Partido Popular (PP), Vox y Junts de bloquear una ley de transparencia sobre lobbies que, según denuncia, dejará a España sin regulación en este ámbito y sin acceso a 260 millones de fondos europeos. El Congreso rechazó el decreto-ley aprobado por el Gobierno en agosto, que exigía registrar los encuentros entre grupos de presión y cargos públicos.
La ley, criticada por los partidos opositores por su tramitación acelerada, habría obligado a dejar constancia de todas las reuniones con lobbies. Sánchez aseguró en un vídeo que el rechazo responde a un intento de «ocultar con quién se reúnen» los políticos y «a quién sirven». Sin embargo, PP, Vox y Junts defendieron en el debate parlamentario que apoyaban la regulación, pero no su aprobación por decreto-ley.
La falta de esta normativa no solo supondrá la ausencia de un registro público de lobbies —un vacío legal que España arrastra desde 2013—, sino también la pérdida de los fondos europeos condicionados a su aprobación. Según datos del Gobierno, el decreto-ley habría permitido acceder a 260 millones adicionales para transparencia institucional, una cifra clave en un contexto de recortes presupuestarios.
El rechazo parlamentario deja sin efecto una medida que el Ejecutivo defendía como esencial para combatir la opacidad en la toma de decisiones. La oposición, por su parte, argumentó que la vía legislativa elegida —un decreto-ley— no era la adecuada para una materia de este calado, aunque reconocieron la necesidad de regular el lobby en España. La próxima fase dependerá de si el Gobierno insiste en impulsar una ley ordinaria o abandona la iniciativa.







