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Dom. Sep 13th, 2026

Sánchez asegura que convocó a la embajadora de Marruecos pero fue su sustituto

Un informe policial desmonta la versión del Gobierno sobre Ceuta
La Moncloa - Gobierno de España (Pool Moncloa)
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El presidente del Gobierno anunció en el Congreso una reunión con Karima Benyaich que no se produjo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este jueves en el Congreso que España había convocado a la embajadora de Marruecos, Karima Benlloch, para trasladarle el rechazo a las recientes reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla. Sin embargo, la reunión del 21 de agosto fue atendida por el encargado de negocios de Marruecos en España, no por la embajadora, quien se encontraba fuera del país.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, confirmó horas después que Benlloch no asistió a la cita, aunque insistió en que la protesta diplomática se canalizó formalmente a través del representante que asumía sus funciones. La diferencia entre convocar a la embajadora y recibir a su sustituto tiene peso en el protocolo diplomático, ya que este último actúa como segundo de la misión cuando el jefe está ausente.

La polémica se agrava por el momento en que trascendió la actuación: casi dos semanas después de la reunión y durante el debate parlamentario sobre la crisis con Marruecos. El Gobierno justificó el silencio inicial por «prudencia y responsabilidad», pero la oposición, liderada por el PP y Vox, ya había reclamado una respuesta más contundente a las declaraciones de Rabat. El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, y el titular de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, habían cuestionado abiertamente la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, utilizando incluso el término «liberación».

Sánchez calificó estas afirmaciones de «inaceptables» y defendió la españolidad de las ciudades, pero el error en el relato sobre la convocatoria diplomática ha abierto un nuevo frente político. Feijóo y Abascal criticaron la falta de transparencia, mientras el Ejecutivo subraya que el mensaje llegó a Marruecos y que Albares mantiene contactos frecuentes con su homólogo, Naser Burita. Rabat, por su parte, habría abierto una investigación sobre los hechos de finales de agosto.

La convocatoria de Sánchez se presentó como una respuesta política contundente ante las declaraciones de varios miembros del Gobierno marroquí que habían cuestionado la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. El ministro de Exteriores aseguró que la protesta se transmitió formalmente a través del representante que estaba al frente de la embajada en ausencia de la embajadora.

Fuente: Vozpópuli

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