El Gobierno planea dar visibilidad mediática a formaciones como Se Acabó La Fiesta e Iustitia Europa para fragmentar el voto de ultraderecha
Pedro Sánchez activará una estrategia para desviar el voto de Vox antes de las elecciones, según adelanta Vozpópuli. El presidente del Gobierno impulsará la visibilidad mediática de partidos ultraderechistas menores —como Se Acabó La Fiesta, Iustitia Europa o Frente Obrero— para erosionar el apoyo al partido de Abascal, clave para evitar una mayoría absoluta conservadora.
La medida responde al freno del Tribunal Supremo a la instrucción de la ley de nietos, una de las apuestas del PSOE para ganar escaños en el censo CERA. Con Vox en el 18% de las encuestas (60 diputados), Sánchez busca fragmentar su base mediante una estrategia mediática: horas en televisión estatal, tertulias afines y menciones desde el Congreso. El objetivo es repetir el éxito de Alvise Pérez en las europeas, donde su formación captó 800.000 votos que no se tradujeron en escaños autonómicos.
El giro llega tras el fracaso del ‘miedo a la ultraderecha’ como argumento electoral tras el 23-J. Moncloa calcula que el PP se estancará en 140-145 escaños, pero Vox podría superar los 60. La estrategia, sin embargo, enfrenta resistencia en el PP, que advierte: *»No podemos despistarnos ni un segundo»*.
Mientras, el Congreso rechazó ayer una proposición de Vox para devolver a Marruecos a menores migrantes en Ceuta. La diputada Blanca Armario defendió el acuerdo bilateral, tachando de «ilegal» repartir a los menores por España. El texto, apoyado solo por el PP, no prosperó por el rechazo del resto de grupos.
El contexto: Ceuta sigue con 1.000 migrantes más de su capacidad, y el Gobierno evita asumir el control directo. La tensión con Marruecos persiste, pero la estrategia electoral de Sánchez prioriza ahora dividir a la derecha sobre gestionar la crisis migratoria.
La paralización del Tribunal Supremo a la instrucción redactada por Sofía Puente obligó a Moncloa a activar otros mecanismos de supervivencia electoral, como la ampliación del censo CERA y la promoción de partidos de ultraderecha menores en los medios estatales. Este movimiento busca asegurar que la ley de nietos siga siendo una herramienta clave para el PSOE, a la vez que fragmenta la base de Vox y evita que el partido alcance la mayoría absoluta.







