Los sondeos sitúan al bloque de centro-derecha por encima del umbral de 17 ediles necesario para mantener el gobierno municipal
Los cálculos electorales sitúan al Partido Popular y Vox con opciones reales de revalidar su actual mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Valencia el 23 de mayo de 2027. La suma de ambas formaciones superaría el umbral de los 17 concejales necesarios para conservar el consistorio. Las previsiones internas asignan al Partido Popular entre 13 y 14 escaños, mientras que la formación liderada a nivel nacional por Santiago Abascal obtendría entre cuatro y cinco asientos. De confirmarse este escenario, la alcaldesa María José Catalá mantendría la vara de mando en la capital levantina.
La izquierda parlamentaria afronta un escenario de desgaste que impediría recuperar el gobierno municipal que ostentó en coalición entre 2015 y 2023. Compromís perdería representación respecto a sus nueve actas vigentes, con una proyección de ocho ediles o un mantenimiento a la baja. Por su parte, el PSPV-PSOE, con la delegada del Gobierno Pilar Bernabé como cabeza de lista prevista, aspira a no perder sus siete puestos actuales. Un sondeo previo del mes de mayo ya anticipaba un empate a ocho ediles entre ambas fuerzas opositoras.
El marco político local permanece condicionado por los cambios de gestión implementados durante la legislatura. El actual equipo de gobierno centró su actividad en modificaciones de tráfico, bajadas de impuestos municipales y programas de limpieza urbana frente a las políticas de los exalcaldes Joan Ribó y Giuseppe Grezzi. En paralelo, Vox afronta este ciclo electoral sin haber definido a su candidato oficial para la alcaldía valenciana. Aunque Vicente Barrera figura como posible aspirante, la dirección del partido descarta confirmar el nombre antes de la festividad del 9 d’octubre.
La correlación de fuerzas municipal coincide con el calendario de las elecciones autonómicas valencianas. Salvo adelanto electoral extraordinario derivado de los efectos de la dana de octubre de 2024, ambos comicios concurrirán de forma simultánea. El bloque de la izquierda enfrenta además tensiones derivadas del panorama judicial, con la exvicepresidenta Mónica Oltra pendiente de juicio oral. La fragmentación entre el electorado de Compromís y los socialistas dificulta una alternativa de gobierno viable para el bloque progresista en el pleno levantino.






