El PP de Feijóo gana 3.011 ediles y se impone en Sevilla, Valencia o Zaragoza, mientras Vox entra con 1.157 concejales y Ciudadanos se hunde
El PSOE perdió 1.574 concejales y más de 320 alcaldías en las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023. El partido de Pedro Sánchez dejó por el camino más de 400.000 votantes respecto a los comicios de 2019. El PP de Alberto Núñez Feijóo se convirtió en la primera fuerza municipal, con más de siete millones de votos y el 31,53% del electorado.
Los populares sumaron 3.011 concejales más que hace cuatro años. Su cuota de voto pasó del 22,23% en 2019 al 31,5% en esta cita. En 554 municipios donde el PSOE había sido la lista más votada, el PP se impuso. La ciudad más poblada que cambió de color fue Sevilla, la principal urbe española que estaba en manos socialistas. También se colocó por delante en Granada, Cádiz, Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda.
El desplome socialista se extendió a 15 de las 22 capitales de provincia donde gobernaba. Perdió Sevilla, Palma, Valladolid, Segovia, Burgos, Cáceres, Murcia y Logroño, entre otras. En Castilla-La Mancha, donde tenía cuatro de las cinco capitales, solo conservó Cuenca. Siguió siendo la primera fuerza en Toledo y Guadalajara, pero sin fuerza suficiente para gobernar. En Cataluña encontró su único alivio: el PSC se situó como primera fuerza en Tarragona, Girona y Lérida, donde podría hacerse con la alcaldía.
El PP rompe el cinturón rojo de Madrid y casi dobla en Zaragoza
En la Comunidad de Madrid, el PP arrebató al PSOE Alcorcón, Móstoles, Arganda del Rey y Alcalá de Henares. En Zaragoza casi duplicó sus resultados, al pasar de ocho a 15 concejales. En Huesca le quitó la Alcaldía al PSOE. También se situó por delante en Valencia, Palma, Albacete, Castellón de la Plana, Logroño, Santiago de Compostela, Ciudad Real y Cáceres.
En Andalucía, los populares superaron al PSOE por 185.000 votos. Cuatro años antes, los socialistas habían quedado casi 400.000 votos por encima. Ese vuelco explica que Sevilla, Granada, Cádiz, Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda pasaran a tener al PP como fuerza más votada.
Vox se consolida como tercera fuerza y Ciudadanos se desvanece
Vox ganó 1.157 concejales respecto a 2019 y se consolidó como tercera fuerza política. Ocupó el espacio que Ciudadanos había tenido en los anteriores comicios. El partido de Santiago Abascal reunió 1,6 millones de votos, el 7,18% del escrutinio, y fue la primera fuerza en 33 municipios. El mayor de ellos fue Náquera (Valencia), seguido de Puente de Génave (Jaén) y Rascafría (Madrid). En Palma de Mallorca pasó de cero escaños a siete. Los de Abascal resultaron determinantes para sumar en hasta 18 capitales de provincia, entre ellas Sevilla, Huelva, Córdoba, Toledo, Guadalajara, Ciudad Real, Cáceres y Burgos.
Ciudadanos sufrió el peor resultado de su historia municipal. Pasó de 2.789 ediles en 2019 a 392, una pérdida de 2.395 concejales. Sus votantes cayeron de 1,9 millones a poco más de 300.000. En porcentaje, bajó del 8,25% al 1,35%, casi siete puntos menos. Quedó fuera de Madrid y Barcelona. En la capital, Begoña Villacís se quedó en el 2,89%, lejos del 5% necesario para entrar y muy por debajo del 19% que superó en 2019. En Barcelona, Anna Grau logró el 1,1%, frente al 13,18% y seis concejales de cuatro años antes. Perdió alcaldías como la de Palencia y vicealcaldías como las de León, Salamanca y Murcia. Aun así, fue la primera opción en 70 municipios, el mayor El Astillero (Cantabria), con el 70% de los votos.
Podemos se diluye y Compromís no salva Valencia
Podemos perdió 261 representantes y dividió su porcentaje de voto por tres. Bajó del 1,78% de 2019 al 0,59% y pasó de 461 ediles a 200. El impulso que se esperaba de Yolanda Díaz no bastó para que Ada Colau revalidara la alcaldía de Barcelona ni para que Compromís hiciera lo propio en Valencia. El partido morado fue la primera fuerza en porcentaje de voto en 62 municipios. El mayor fue El Prat de Llobregat, con el 32% del escrutinio, aunque perdió dos concejales allí, al pasar de 11 a 9.
El resultado dibujó un mapa municipal con el PP como fuerza más votada en la mayoría de las grandes ciudades. El PSOE conservó el liderazgo en Cataluña, pero perdió peso en el resto de España. Vox se instaló como socio necesario para gobernar en 18 capitales. Ciudadanos desapareció del tablero local y Podemos quedó reducido a un papel minoritario.
El vuelco municipal se produjo además en la antesala de un ciclo electoral decisivo. Los comicios locales fueron la primera cita con las urnas de ámbito nacional para Alberto Núñez Feijóo al frente del PP, y sus resultados reordenaron el tablero de cara a las elecciones generales que se celebrarían meses después. En clave interna, la pérdida de poder territorial obligó al PSOE a recomponer alianzas en diputaciones, cabildos y ayuntamientos donde el PP y Vox sumaban mayoría, mientras los populares consolidaban su estrategia de acumular el voto útil del centro derecha tras el hundimiento de Ciudadanos.







