García presenta enmiendas para evitar que ETA quede diluida en un relato genérico de violencia y reclama participación activa en la educación
El presidente del Partido Popular de Navarra (PPN), Javier García, ha acusado al Gobierno foral de Navarra de intentar «diluir» a las víctimas de ETA en el proyecto de Ley Foral de Reconocimiento y Reparación de Víctimas del Terrorismo. En una rueda de prensa, García ha presentado enmiendas para garantizar que las víctimas de la banda terrorista «estén en el centro» de la ley y no queden reducidas a un «relato genérico» de violencia.
Las propuestas del PPN incluyen un reconocimiento institucional específico para las víctimas de ETA, un régimen sancionador para quienes vulneren su dignidad —como la pérdida de subvenciones o empleos públicos—, y la incorporación de testimonios de víctimas en los centros educativos. García ha marcado como línea roja que la ley no trate a ETA como «una violencia más», sino como un terrorismo organizado con finalidad política, y ha advertido que su apoyo dependerá de que el texto final respete estas condiciones.
El conflicto surge en un contexto en el que el PSOE navarro ha sido criticado por el PP por acercarse al discurso de Bildu, partido heredero de la izquierda abertzale. García ha denunciado que la ley actual «no trata a las víctimas de ETA con la dignidad que merecen», y ha exigido que su formación sea consultada activamente en la redacción final. Las enmiendas también abogan por medidas materiales de reparación, como mejoras en indemnizaciones y agilización del reconocimiento de situaciones de dependencia.
La ley foral, en tramitación, busca unificar criterios para víctimas de distintos tipos de violencia, pero el PPN insiste en que ETA requiere un tratamiento diferenciado. Según García, las víctimas de la banda «deben seguir siendo una referencia ética» de la democracia navarra, y su exclusión del centro del proyecto legal podría llevar al PP a rechazar el texto definitivo.
El Gobierno foral, liderado por el PSOE, aún no ha respondido formalmente a las enmiendas, pero el debate refleja tensiones entre la necesidad de un marco amplio de reparación y las demandas de reconocimiento específico de las víctimas de ETA, un tema especialmente sensible en Navarra.






