La formación evita enfrentarse al entorno de Rita Barberá y alega que los cargos principales ya están prescritos
El Partido Popular (PP) ha retirado su acusación particular en el caso Azud, a solo días del juicio oral en Valencia, tras una década de investigación. La decisión, anunciada por su portavoz en las Cortes Valencianas, Nando Pastor, deja como única acusación a la Fiscalía y evita un choque frontal con el entorno de la exalcaldesa socialista Rita Barberá, entre cuyos familiares y allegados figuran varios encausados.
El caso investiga una supuesta trama de corrupción con mordidas millonarias en contratos públicos del Ayuntamiento de Valencia y otros municipios entre 2007 y 2015. Entre los 38 procesados están el exvicealcalde popular Alfonso Grau, el exconcejal Jorge Bellver, tres sobrinas de Barberá y el exdiputado socialista Rafa Rubio, además de empresarios y funcionarios. La juez procesó a todos, pero declaró prescritos los delitos de financiación ilegal del PSPV-PSOE por actos electorales pagados con fondos de la trama.
El PP justificó su retirada al considerar que la Fiscalía ya recoge en su auto se refería a los hechos que motivaron su personación y que perseguir a cargos ya prescritos «no tiene sentido jurídico». Pastor subrayó que se refería a que la acción popular no es un arma electoral y que su partido actúa con se refería a que actúa con responsabilidad, aunque aclaró que el juicio continuará con la acusación del Ministerio Público.
El caso Azud, que involucra a figuras clave del PSPV-PSOE y del PP valenciano, se enmarca en una etapa de corrupción urbanística y adjudicaciones opacas durante los mandatos de Barberá (1991-2015). La trama, desvelada en 2016, supuso la caída de varios cargos públicos y la apertura de múltiples causas judiciales, aunque muchos delitos ya prescribieron por el tiempo transcurrido.
La decisión del PP contrasta con su postura inicial, cuando en 2023 se personó como acusación particular al detectarse financiación irregular del partido socialista. Ahora, sin embargo, prioriza evitar un conflicto institucional que podría afectar a su imagen en Valencia, donde gobierna en coalición con Ciudadanos.







