AL MINUTO:
En directoÒmnium reivindica la Diada como eje de la nación cívica
Sáb. Sep 12th, 2026

Once países de la UE, con España, piden eliminar vetos en política exterior

Albares convocó a la embajadora marroquí pero recibió a su sustituto
Wikimedia Commons (José Manuel Albares)
Publicidad

Los ministros de Exteriores proponen usar la abstención constructiva y justificar las objeciones para agilizar las decisiones del bloque

Once ministros de Exteriores de la Unión Europea, entre ellos el español, han dirigido una carta a la Alta Representante para Política Exterior, Kaja Kallas, en la que reclaman a los Veintisiete que renuncien a los vetos «obstructivos» en las decisiones internacionales del bloque comunitario.

El documento, firmado por España, Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Rumanía y Suecia, insta a priorizar la capacidad de actuación de la UE en un contexto geopolítico marcado por la competencia estratégica, la inestabilidad creciente y los intentos de socavar el orden internacional.

Los firmantes subrayan que, aunque el objetivo sigue siendo lograr la mayor unidad posible entre los Estados miembro, es necesario evitar quedar atrapados en puntos muertos cuando no se alcance un consenso. Para ello, proponen hacer un uso más activo de la «abstención constructiva» y exigir que las objeciones a decisiones que requieran consenso se motiven de forma sustantiva.

La misiva incluye un documento de posición con cinco principios de actuación diseñados para maximizar las herramientas que ya prevén los Tratados de la UE, sin necesidad de reformarlos. Estos principios, según los ministros, cuentan con un marco jurídico que depende únicamente de la voluntad de los Estados miembro para ponerlos en práctica y avanzar en la política exterior del bloque.

Abstención constructiva y cooperación sincera contra el bloqueo

El primer principio destacado en la propuesta es la promoción de la «abstención constructiva» cuando un Estado miembro no pueda respaldar una decisión. De este modo, su posición no impediría actuar al conjunto de la Unión. Los países firmantes también insisten en aplicar el principio de «cooperación sincera» y «solidaridad mutua» para alcanzar posiciones comunes en todos los asuntos de política exterior, recordando que estos principios son jurídicamente vinculantes y se aplican a la toma de decisiones en el Consejo.

Asimismo, los once países se comprometen a evitar vincular de forma «obstructiva» una decisión de política exterior a otros asuntos no sustancialmente relacionados con ella. Además, exigen que las objeciones se comuniquen en la fase más temprana posible, permitiendo así una consulta significativa entre los Estados miembro.

Vetos solo con razones vitales y enunciadas de política nacional

El documento reconoce que, si una decisión de política exterior debe adoptarse por mayoría cualificada, cualquier Estado miembro puede oponerse a ella «por razones vitales y enunciadas de política nacional». Sin embargo, los firmantes exigen que dichas razones se expongan de manera sustantiva para permitir una consulta significativa y buscar una solución aceptable para todos los Estados miembro.

Por último, los ministros animan a Kallas a explorar otras opciones basadas en los Tratados de la UE que puedan mejorar la toma de decisiones. Estas opciones podrían incluir una nueva propuesta de la Alta Representante que sea conforme a los tratados vigentes.

El marco jurídico actual permite avanzar sin reformar los tratados

Los once países subrayan que los principios propuestos no requieren modificaciones en los Tratados de la UE, ya que el marco jurídico existente ya prevé herramientas para agilizar la toma de decisiones. La clave, según los firmantes, está en la voluntad política de los Estados miembro para aplicar estas herramientas de manera efectiva.

La carta, remitida también al resto de responsables de Exteriores de los Veintisiete, busca reforzar la capacidad de actuación de la UE en un momento en el que, según los ministros, «la rapidez, la determinación y el peso político son más necesarios que nunca». El consenso, añaden, sigue siendo una fuente importante de legitimidad para las decisiones adoptadas por la Unión, pero no debe ser un obstáculo para la acción cuando no sea posible alcanzarlo.

Un llamado a la unidad en un contexto de creciente inestabilidad

La iniciativa surge en un escenario geopolítico complejo, donde la UE enfrenta desafíos como la competencia estratégica entre potencias, la inestabilidad regional y los intentos de desestabilizar el orden internacional. Los ministros firmantes consideran que la capacidad de la UE para actuar de manera rápida y decidida es fundamental para responder a estos retos.

La propuesta de los once países no solo busca agilizar la toma de decisiones, sino también fortalecer la cohesión interna del bloque. Al evitar el uso de vetos obstructivos y fomentar la abstención constructiva, los firmantes pretenden garantizar que la UE pueda actuar incluso cuando no exista un consenso unánime entre todos sus miembros.

Fuente: Electomanía

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *