El buque, construido en Cádiz con 1.100 empleos vinculados, llega sin acto oficial mientras la UE califica la llegada masiva de migrantes como ‘invasión’
Navantia ha entregado este jueves a la Marina Real de Marruecos un patrullero de altura de 87 metros construido en su astillero de San Fernando (Cádiz), culminando un contrato firmado en 2021. La entrega, sin acto oficial como acordaron ambas partes, coincide con la escalada de tensión por la llegada masiva de migrantes a Ceuta desde Marruecos, que este mismo día ha sido calificada de «invasión» por la Eurocámara.
El buque, identificado como construcción número 565 de Navantia San Fernando, es el resultado de más de 1 millón de horas de trabajo y ha generado alrededor de 1.100 empleos directos, indirectos e inducidos en la provincia gaditana. Su diseño permite despliegues prolongados con solo 60 tripulantes, combinando operabilidad y reducción de costes. El contrato incluye además piezas de repuesto, formación técnica para personal marroquí en España y documentación para su mantenimiento.
La entrega se produce un año y cuatro meses después de su botadura en mayo de 2025, cuando el capitán de navío marroquí Mohammed El Fadila destacó su carácter como «expresión de los lazos de amistad entre ambos países». El patrullero, con capacidades tecnológicas de «vanguardia» según Marruecos, responde al plan de modernización de sus Fuerzas Armadas impulsado por el rey Mohamed VI.
Mientras, la crisis en Ceuta —con miles de migrantes cruzando la valla— ha llevado a la Eurocámara a exigir responsabilidades a Marruecos. El timina de la entrega del buque, sin embargo, refleja la continuidad de la cooperación bilateral en defensa, independientemente de los roces políticos actuales.







