La Junta destina 271 millones de euros —más en prevención que en extinción— y pide ayuda a Madrid para restaurar los 10,2 millones invertidos en Niebla, donde el fuego «podría haber sido cuatro veces mayor»
Antonio Sanz, consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, anunció hoy en el Parlamento autonómico la creación de una Comisión Interdepartamental para la Mitigación y Prevención del Riesgo de Incendios, un órgano colegiado que coordinará por primera vez todas las políticas y recursos de las consejerías andaluzas para abordar los incendios forestales desde una perspectiva transversal. La medida responde directamente a la gravedad del incendio de Niebla, calificado por Sanz como «el más complejo de la historia de Andalucía» y un «monstruo de siete cabezas» por su dimensión y dificultad de control.
El nuevo órgano, que apoyará al Plan Infoca, destinará 271 millones de euros anuales a la lucha contra los incendios, con un enfoque prioritario en la prevención —28 millones en tratamientos celícolas y 24 millones en modernizar 2.000 kilómetros de caminos forestales— frente a la extinción. La Junta ya ha movilizado 150 millones en ayudas forestales desde 2019, pero el incendio de Niebla, con una valoración inicial de restauración de 10,2 millones de euros (5,1 millones asumidos por la Junta), ha obligado a solicitar la participación del Gobierno de España en las actuaciones hidrológico-forestales para evitar erosiones y daños por lluvias.
La oposición en el Parlamento andaluz exigía una comisión de investigación por la gestión de los incendios de Los Gallardos (Almería), donde murieron 14 personas, y el de Niebla. Sin embargo, la Junta optó por este órgano preventivo, que incluirá a todas las consejerías con competencias indirectas en el riesgo de incendios, desde Agricultura hasta Medio Ambiente. Sanz defendió que la prevención debe ser permanente —»no solo en verano»— y destacó que el dispositivo Infoca cuenta ya con 5.000 efectivos, 43 medios aéreos (84% renovados) y 108 autobombas, además de 234 plazas fijas contratadas en 2024 para garantizar su estabilidad.
El incendio de Niebla, que obligó a movilizar más recursos que cualquier otro en Andalucía, «podría haber sido cuatro veces mayor» según Sanz, quien subrayó que su contención evitó daños en otros territorios. Las actuaciones de restauración, con un coste inicial de 10,2 millones, incluyen medidas para minimizar el impacto de las lluvias en los terrenos quemados y prevenir erosiones.
El precedente de los incendios de 2022-2023 y la presión de la oposición
La creación de esta comisión responde a una crisis acumulada. En 2022, Andalucía registró 1.234 incendios —el 40% más que la media de la década—, con 70.000 hectáreas quemadas, según datos de la Junta. El incendio de Los Gallardos, en julio de 2023, fue el más mortífero en décadas, con 14 víctimas, y generó un debate sobre la coordinación entre administraciones. La oposición, liderada por Partido Popular y Vox, ha criticado la gestión de la Junta y ha solicitado en varias ocasiones comisiones de investigación, aunque sin éxito hasta ahora.
El PP andaluz, a través de su portavoz parlamentario Juan Manuel Moreno, ha tachado la medida de «tardía» y ha exigido «respuestas urgentes» sobre la actuación en Los Gallardos. Vox, por su parte, ha acusado a la Junta de «falta de transparencia» y ha reclamado la dimisión de Sanz. Sin embargo, el consejero ha insistido en que la nueva comisión es un paso «histórico» para abordar el problema desde sus causas, no solo desde la extinción.
¿Qué cambia con esta comisión y qué se juega la Junta?
La novedad de este órgano radica en su enfoque multisectorial: por primera vez, todas las consejerías andaluzas —desde Agricultura hasta Turismo— deberán alinear sus políticas con la prevención de incendios. Hasta ahora, la gestión se centraba en el Plan Infoca, pero la Junta reconoce que factores como el turismo rural, la gestión del agua o incluso la ordenación del territorio influyen en el riesgo. La comisión evaluará, por ejemplo, cómo la sequía prolongada —Andalucía lleva 15 meses en alerta por sequía— agrava la propagación de los fuegos.
Para la Junta, el riesgo político es alto: los incendios son un tema sensible en una comunidad con 7,5 millones de habitantes y una economía muy ligada al sector primario. La oposición tiene mayoría absoluta en el Parlamento andaluz, pero la Junta confía en que esta comisión —presentada como «técnica y preventiva»— desactive las críticas. Sin embargo, el PP ya ha anunciado que presentará enmiendas para exigir más transparencia en los datos de los incendios, mientras que Vox ha advertido de que «la solución no son comisiones, sino responsabilidades».
En el ámbito técnico, la comisión podría acelerar proyectos como la modernización de los caminos forestales —2.000 kilómetros ya mejorados— o la ampliación de zonas de amortiguación alrededor de núcleos urbanos. Sin embargo, su éxito dependerá de la coordinación real entre consejerías, algo que en el pasado ha sido criticado por falta de agilidad. La Junta ha prometido evaluaciones trimestrales, pero la oposición ya ha advertido de que «las palabras no apagan incendios».
El incendio de Niebla, con sus 10,2 millones de euros en restauración, marca un antes y después. Según Sanz, «hemos evitado que el fuego se extendiera a otros municipios», pero el coste económico y humano —14 muertos en Los Gallardos— sigue abierto. La nueva comisión deberá demostrar que la prevención puede reducir estos números, algo que hasta ahora no ha ocurrido.







