Los expresidentes de la Generalitat analizan en *La Vanguardia* los riesgos democráticos y proponen reformas educativas y de vivienda con consenso
**José Montilla y Artur Mas** han coincidido este jueves en que el avance de la extrema derecha en Cataluña responde, en parte, a los fallos de los partidos tradicionales para abordar problemas reales como la identidad, la inmigración o la demografía.
En un encuentro organizado por *La Vanguardia* para conmemorar el 50 aniversario de la primera Diada autorizada tras la muerte de Franco (1976), ambos expresidentes subrayaron que la solución no pasa por el cordón sanitario, sino por políticas concretas que den respuesta a las demandas ciudadanas. Montilla, quien entonces estaba en el servicio militar, recordó que aquel Once de Setiembre marcó el cierre definitivo del franquismo: *»La ley de reforma política de diciembre de 1976 fue el certificado de defunción del régimen»*. Mas, presente en la manifestación, destacó el clima de esperanza que imperaba: *»Había voluntad de libertad, de autogobierno y de pasar página de un periodo oscuro»*.
Sobre el presente, ambos coincidieron en que la fragmentación política y la falta de acuerdos amplios agravan la crisis. Mas advirtió que *»la democracia comporta que lo que no te gusta tener derecho a existir»*, pero criticó que *»los partidos tradicionales deben ser atractivos, con coraje y ganas de cambio»*. Montilla fue más contundente: *»Facilitar gobiernos con la extrema derecha es un error para los demócratas»*, aunque reconoció que *»son representantes del pueblo»*. En cuanto a pactos puntuales, Mas defendió dialogar con formaciones como **Alianza Catalana**, aunque sin llegar a acuerdos obligatorios.
El debate también abordó dos crisis estructurales: **educación y vivienda**. Ambos señalaron que los resultados del informe **PISA** reflejan problemas profundos, como la *»falta de comprensión lectora»* vinculada al uso de redes sociales, y la *»complejidad de las aulas»* que supera las capacidades docentes. Mas recordó que, pese a las tensiones políticas, en 2009 su partido y el de Montilla pactaron la **ley d’Educación de Cataluña**, un modelo que aún no se ha revisado. Sobre vivienda, Montilla insistió en que *»el problema se soluciona haciendo viviendas»*, no solo con leyes: *»La administración no lo resolverá sola; necesita al sector privado»*. Mas añadió que se requieren *»inversiones públicas a largo plazo»* y un *»marco jurídico estable, sin ideología»*.
El encuentro cerró con un mensaje común: la democracia y el Estado del bienestar son *»conquistas que hay que mantener»*, pero para ello, advirtieron, los partidos deben dejar atrás *»posiciones tácticas»* y enfocarse en *»reformas con consenso»*.







