El nuevo secretario general del SNP exige a Marra que respalde el derecho a decidir, mientras los Verdes critican su apoyo al petróleo en el mar del Norte
Michael Marra ha sido elegido nuevo líder del Partido Laborista escocés con el 63% de los votos (4.266 sufragios), superando al 37% de su rival, Joe Fagan, en unas elecciones internas convocadas tras la salida de Anas Sarwar para unirse al Gobierno británico. Marra asume el cargo en un momento crítico: el partido obtuvo solo 17 escaños en las elecciones de mayo a Holyrood, su peor resultado histórico.
En su primer discurso, Marra prometió reconectar con los votantes y salir de la «burbuja del Parlamento» durante sus primeros 100 días. Descartó convocar un nuevo referéndum de independencia, aunque reconoció el apoyo histórico a esa opción en su región natal, Dundee, donde el «sí» ganó en 2014. «No creo que haya un deseo actual de un referéndum», declaró, pero sí defendió construir «una Escocia más fuerte» desde el diálogo con el SNP y el Gobierno británico.
El Partido Nacional Escocés (SNP), liderado por John Swinney, felicitó a Marra, pero su número dos, Keita Brown, le exigió respaldar el derecho a decidir. Los Verdes escoceses, por su parte, criticaron su postura a favor de nuevos proyectos de petróleo y gas en el mar del Norte, que consideran contradictoria con su discurso de transición ecológica.
Marra hereda un partido en crisis tras la derrota electoral y la salida de Sarwar, quien ahora ocupa un escaño vitalicio en la Cámara de los Lores. Su reto incluye recuperar apoyo en un territorio donde el independentismo sigue siendo una fuerza clave, aunque él apuesta por la unidad desde una agenda social y económica.
En los próximos días, Marra planea reunirse con el ministro principal escocés y el líder del SNP, John Swinney, para explorar puntos de acuerdo que fortalezcan la colaboración entre los dos partidos. Además, se ha comprometido a trabajar estrechamente con el Gobierno laborista británico de Andy Burnham, asegurando que las negociaciones prioricen siempre los intereses de Escocia.







