La diputada de Ceuta Ya! relata que temió por su integridad tras ser confundida con activistas de una ONG
Julia Ferreras, diputada de Ceuta Ya!, denunció este lunes un ataque contra su coche durante una protesta en el puerto de Ceuta el domingo por la tarde. Un grupo de manifestantes, concentrados contra la llegada de la ONG navarra Negu Gorriak/Derecho a Techo, confundió a Ferreras —que viajaba con el activista Rafael Borrego y la abogada Sofía Cánovas— con miembros de la organización y agredió su vehículo. Ferreras relató que llegó a temer por su integridad física.
El episodio se produce en un contexto de creciente polarización en la ciudad autónoma, donde expresiones como «invasión» —usadas por sectores políticos y sociales— han alimentado un clima de confrontación. La visita de Alberto Núñez Feijóo y Manfred Weber (líder del PPE) a Ceuta horas después subraya la gravedad de la situación, aunque no hay relación directa con el ataque.
Ferreras vinculó el incidente al modus operandi de grupos que, según su versión, actúan con impunidad bajo la excusa de protestas legítimas. La Fiscalía de Ceuta ya investiga los hechos, aunque no ha confirmado si se abrirá diligencia por delito de odio o amenazas. El ataque refleja cómo la radicalización verbal —desde discursos políticos hasta redes sociales— se traduce en violencia física contra figuras públicas en un territorio donde el control migratorio es eje central del debate.
Ceuta, con una población de 85.000 habitantes, vive desde 2023 una crisis migratoria crónica que ha tensionado las relaciones entre instituciones, partidos y colectivos sociales. La llegada masiva de personas en pateras —más de 10.000 en lo que va de año, según datos de la Cruz Roja— ha convertido la ciudad en escenario de choques entre activistas pro-derechos, fuerzas de seguridad y grupos de autodefensa ciudadana. El Gobierno central y el autonómico balear (que gestiona competencias compartidas) mantienen disputas por la gestión de la emergencia, mientras partidos como Vox y PP exigen medidas excepcionales y PSOE y Podemos abogan por soluciones europeas.
El ataque contra Ferreras —miembro de la coalición de izquierdas que gobierna Ceuta desde 2019— llega en un momento clave: la ciudad autónoma enfrenta este otoño un posible statu quo en su modelo de gestión migratoria, con el riesgo de que la escalada de violencia limite aún más el margen de diálogo. La visita de Feijóo y Weber, que incluyó reuniones con el Gobierno ceutí y con colectivos, busca posicionar el tema en la agenda europea, pero sin un plan concreto sobre la mesa, la tensión sigue creciendo.





