El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, anuncia más presencia policial tras dos incidentes con armas de fuego en la capital malagueña
El Gobierno ha ordenado reforzar la presencia policial en Málaga con más de 1.000 agentes adicionales, procedentes de la provincia y otras andaluzas, tras registrar dos tiroteos en solo cinco días. El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, anunció este miércoles el despliegue como parte del *Plan Costa del Sol*, que busca «aumentar la sensación subjetiva de seguridad» en la ciudad.
Los efectivos llegarán antes de la toma de posesión del nuevo comisario jefe de la Policía Nacional en la provincia, Roberto Rodríguez. Según Salas, Málaga «es una provincia segura», aunque reconoció que los incidentes recientes han generado preocupación. La Policía Nacional ha esclarecido al 100% los tres últimos años los delitos con armas de fuego en la zona, algo que, según el subdelegado, «no ocurre en ninguna otra parte del mundo».
El refuerzo llega en respuesta a las críticas del consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, quien expresó su «profunda preocupación» por lo que considera una inacción del Gobierno en materia de seguridad. Salas replicó recordando que, durante su etapa como delegado del Gobierno con el PP, «fue el delegado que más recortó los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado».
La provincia cuenta ya con «los mayores efectivos de la historia», según Salas, tras incorporar más de 1.000 agentes en las últimas legislaturas. El objetivo es mantener las tasas de esclarecimiento de delitos cercanas al 100% y reducir la criminalidad, aunque el anuncio no detalla cuántos agentes se sumarán exactamente al refuerzo ni por cuánto tiempo.
El Gobierno andaluz, por su parte, ha evitado hasta ahora atribuir responsabilidades directas al Ejecutivo central, aunque Sanz ha insistido en señalar la falta de medidas concretas para abordar la inseguridad en la región.







