El ministro de Exteriores confirma diálogo con Rabat y advierte contra la desinformación tras el asalto del 30 de julio, mientras el Rey visita la ciudad sin pedir permiso a Marruecos
José Manuel Albares ha garantizado este martes que Marruecos colaborará para evitar una nueva invasión masiva en Ceuta, como la ocurrida los días 30 y 31 de julio. Lo anunció en Cadena SER, donde insistió en que su homólogo marroquí ha confirmado que actuarán «como el 15 de agosto» —cuando se frenó un intento similar— para bloquear el paso de migrantes.
La advertencia llega tras alertas de redes sociales en Rabat, que promovían un nuevo asalto para este miércoles. Albares recordó que desde el Ministerio de Exteriores se ha lanzado una campaña en Marruecos para desmontar bulos: «Entrar en Ceuta y Melilla no les lleva a Europa», advirtió, citando los riesgos que ya sufrieron 1.200 personas el pasado 30 de julio, cuando 2.000 intentaron cruzar la valla.
El ministro también desveló que la visita del Rey a Ceuta —prevista en semanas— no requerirá autorización marroquí. «Los Reyes no tienen que pedir permiso a nadie», subrayó, rechazando que España negocie su integridad territorial. El diálogo con Rabat, aseguró, es solo «cortesía diplomática», sin implicar concesiones.
El contexto: Ceuta depende del Ministerio de Asuntos Exteriores para su seguridad fronteriza, pero su estatus como ciudad autónoma le da autonomía en gestión interna. La crisis del 30 de julio —cuando Marruecos permitió el cruce sin control— dejó 1.200 migrantes varados y tensó las relaciones con la UE, que exigió a España y Marruecos un plan conjunto. Hasta ahora, no hay acuerdo escrito.
¿Qué se juega cada actor? Para el Gobierno, evitar una nueva crisis evita daños en su imagen y presiones de la UE. Para Marruecos, controlar el flujo migrante le da palanca en su disputa con España por el Sáhara. La visita real, aunque simbólica, refuerza el mensaje de soberanía española sin ceder a Rabat.






