La campaña se inicia con una fuerte polarización y interferencias externas, mientras que otros candidatos intentan erigirse como alternativas
La ausencia de Jair Bolsonaro, inhabilitado, condenado y preso por golpismo, ha generado un vacío en el campo conservador, lo que ha permitido a nuevos candidatos intentar erigirse como alternativas a Lula.
Entre estos candidatos, Renan Santos, un agitador ultra, ha ganado notoriedad por sus declaraciones controvertidas y su capacidad para atraer a seguidores en las redes sociales.
Según la encuesta publicada por la firma Quaest, Renan Santos obtiene apenas el 2% de las intenciones de voto, mientras que el exgobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, y el empresario Romeu Zema, exgobernador de Minas Gerais, también intentan ganar terreno en la carrera electoral.
La campaña de Lula se enfocará en destacar los datos económicos de su actual gestión, con un crecimiento medio del 2%, desempleo en mínimos históricos y aumento de la renta per cápita, y exaltar la soberanía nacional en medio de las interferencias externas de Estados Unidos y Argentina.
Fuente: El Debate (Internacional)






