La reunión informal, solicitada por 22 países, abordará la respuesta coordinada y el refuerzo de la frontera exterior tras la entrada de más de 50.000 migrantes.
Los ministros de Interior de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) mantendrán este martes una reunión informal para analizar la crisis migratoria en la ciudad autónoma española de Ceuta, donde llegaron a ingresar más de 50.000 migrantes por mar y tierra procedentes de Marruecos.
El encuentro, previsto a las 10.00 hora local (08.00 GMT) y que se realizará por videoconferencia, cuenta con un solo punto en el orden del día: el análisis «de la situación actual en Ceuta», según se lee en un escueto anuncio del Consejo de la UE, la institución que representa a los Veintisiete y que este semestre preside Irlanda.
Al ser un encuentro informal no se espera ningún comunicado conjunto, pero fuentes diplomáticas informaron de que la presidencia irlandesa hará una breve valoración de la reunión, con el foco puesto en el ministro español, Fernando Grande-Marlaska, y la gestión de su Gobierno, que ha sido criticada por algunos miembros del club comunitario. El comisario europeo de Interior y Migraciones, el austríaco Magnus Brunner, ofrecerá una rueda de prensa a su término, previsto para las 13.00 horas locales (11.00 horas GMT).
La petición de 22 países y la respuesta de España
La reunión nace de una petición de 22 jefes de Estado y de Gobierno de la UE, liderados por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y la danesa, Mette Friedericksen, que reclamaron el pasado sábado a la Comisión Europea (CE) acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior. En la misiva, los países firmantes expresaron su «solidaridad» con España, pero subrayaron que no pueden permitir «cruces masivos incontrolados», la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas que generen la percepción de que la entrada ilegal en la UE es posible y puede convertirse en una estancia legal.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó en otra misiva dirigida a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, su «profunda preocupación» por la reacción de algunos Gobiernos europeos. A su juicio, «en el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal», por lo que, «dada la gravedad de la situación», el Gobierno de España solicitó la convocatoria, con carácter de urgencia, de esta reunión ministerial.
Reacciones de otros países y medidas adoptadas
Von der Leyen respondió este lunes con un elogio a la «eficiente y eficaz» respuesta de las autoridades de España y Marruecos, e insistió en dar una «respuesta europea común», unida y solidaria. Según dijo, no se puede aceptar «ningún intento de utilizar la migración ilegal como medio para ejercer presión sobre ningún Estado miembro», pero consideró que, «a raíz de este incidente, queda claro que debemos hacer más para reforzar aún más nuestras fronteras en los puntos críticos, tanto mediante una vigilancia atenta como mediante el uso de barreras físicas cuando sea necesario».
Algunos ministros ya reaccionaron prácticamente en tiempo real, como el francés Laurent Nuñez, que dio instrucciones para «reforzar sin demora los controles en la frontera española» y activar la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo «controles exhaustivos». La finlandesa Mari Rantanen pidió directamente la exclusión de España del espacio Schengen, aunque el único país que finalmente ha establecido medidas ha sido Italia, con la suspensión temporal del acuerdo y la aplicación desde el 1 de agosto de controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos a ciudadanos no pertenecientes a la UE que procedan de España.
Ante esta situación, los ministros de Interior de los Veintisiete pondrán el foco en la búsqueda de soluciones y el refuerzo de las fronteras exteriores de la UE ante una avalancha de migrantes que ha provocado la muerte en el mar de 88 personas.
Fuente: Agencia EFE
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