Unos 1,55 millones de votantes eligen los cien escaños del Saeima mientras la Lista Unida lidera los sondeos con el 22,7 %
Alrededor de 1,55 millones de letones acuden a las urnas este sábado 3 de octubre de 2026 para renovar los cien escaños del Saeima. La jornada electoral enfrenta a formaciones de centroderecha que ya han gobernado frente a rivales populistas en un parlamento que quedará fragmentado.
El conservador Andris Kulbergs encabeza el Gobierno de manera interina al frente de Lista Unida (AS). Esta formación lidera las encuestas previas con una estimación de voto del 22,7 %. La cita electoral llega tras la caída del gabinete anterior la pasada primavera.
La crisis del dron y el colapso del Gobierno de Evika Silina
La pasada primavera cayó el Ejecutivo previo de coalición que lideraba la centrista Evika Silina, dirigente de Nueva Unidad (JV). La crisis se produjo por el impacto de un dron ucraniano desviado en un depósito de combustible vacío.
A raíz de esa ruptura, formaciones como los socialdemócratas Progresistas (P) quedaron relegados a la oposición el pasado mes de mayo.
Maniobras de la OTAN y gasto militar en plena contienda
La campaña ha estado marcada por la amenaza que representa la invasión rusa contra Ucrania. De hecho, los comicios coinciden con ejercicios militares conjuntos entre las Fuerzas Armadas letonas y la OTAN. Estas maniobras movilizan a unos 12.000 soldados, entre los que se cuentan más de 600 efectivos españoles integrados en la Brigada Multinacional de la Alianza.
Los partidos consolidados, como AS y Progresistas, respaldan elevar el gasto militar hasta el 5 % del producto interior bruto (PIB). Los partidos discrepan en política económica y en cuestiones sociales.
La disputa por el Convenio de Estambul
El debate social incluye la posible salida del Convenio de Estambul sobre la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. El año pasado, AS, la nacionalista Alianza Nacional (NA) y la Unión de Verdes y Agricultores (ZZS) votaron a favor de salir de dicho tratado. NA y ZZS ocupan el quinto y séptimo lugar según las encuestas.
Sin embargo, la salida del acuerdo internacional no llegó a completarse. El presidente letón, Edgars Rinkēvicš, vetó la medida, que quedó suspendida hasta después de las elecciones del sábado.





