El ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, señala a los servicios especiales rusos por el incendio de agosto en Milrem Robotics
Estonia ha atribuido a Rusia el incendio del pasado mes de agosto en una fábrica de vehículos terrestres no tripulados que eran enviados a Ucrania. El ataque contra Milrem Robotics fue «un acto de sabotaje ordenado por los servicios especiales de la Federación Rusa», aseguró el martes el ministro de Asuntos Exteriores estonio, Margus Tsahkna. Los países bálticos y Polonia han advertido de que el Kremlin podría lanzar un ataque limitado contra un Estado europeo en los próximos meses.
Estonia se suma a otras denuncias recientes. Semanas antes, Alemania señaló a Moscú como responsable del ataque fallido con drones contra el aeropuerto de Leipzig/Halle. Las violaciones del espacio aéreo aliado y los sabotajes se han multiplicado en el último año, según las autoridades de estos países.
La preocupación aumentó tras la visita sorpresa del director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú el pasado mes de agosto. Según reveló The Wall Street Journal, Ratcliffe habría advertido a sus homólogos rusos de que no ataquen ningún país de la OTAN. Según el diario, la advertencia respondía a informes de Inteligencia que apuntaban a que Moscú se planteaba poner a prueba la unidad de la Alianza Atlántica. Ni esa información ni otras sobre el encuentro han sido confirmadas por las partes.
El precedente de William Burns antes de la invasión
El único precedente conocido de un viaje de un alto cargo de la Agencia Central de Inteligencia a Rusia fue el de William Burns, en noviembre de 2021. Aquel viaje se produjo pocos meses antes de que Vladimir Putin ordenara la invasión a gran escala contra Ucrania. La escasa información sobre el encuentro de Ratcliffe ha alimentado teorías e hipótesis sobre su contenido.
La atención se ha desplazado ahora a Lituania. A mediados de este mes, la agencia estatal rusa Ria Novosti publicó un artículo del analista Alexander Nosovich titulado Rusia se enfrenta a otra operación militar especial. Será muy corta. En el texto, Nosovich planteaba varios escenarios de ataques con misiles contra Lituania y sostenía que Rusia podría emplear misiles con ojivas nucleares en lugar de desplegar tropas sobre el terreno. Su argumento era que un conflicto en los países bálticos sería breve debido a su geografía.
El artículo fue retirado varias horas después. La agencia declaró que su contenido «no refleja la línea editorial, la política editorial ni la política estatal de Rusia». El artículo fue difundido por las principales capitales europeas, especialmente Vilna.
Rutte recibe a Sinkevičius para exhibir unidad aliada
Bajo esa amenaza, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, recibió el martes al primer ministro lituano, Mindaugas Sinkevičius, en la sede de la Alianza en Bruselas. El objetivo era ofrecer una imagen de unidad. En la rueda de prensa posterior, Sinkevičius advirtió de que «las acciones de Rusia son cada vez más hostiles y menos contenidas». «La situación de seguridad en Europa es compleja», añadió.
El primer ministro lituano restó probabilidad a una ofensiva inminente del Kremlin contra un país aliado. Sostuvo que lo que busca Putin es «sembrar el miedo» y «provocar divisiones». «No estamos temblando; estamos haciendo lo que hay que hacer», aseveró. «Tenemos que hacer nuestro trabajo con calma, y eso es lo que estamos haciendo», defendió.
Rutte aseguró que la Alianza tiene «opciones» para responder a los ataques híbridos. «Insto a que haya calma, porque estamos invirtiendo en nuestra defensa y Rusia no está en una buena situación», apuntó el líder de la OTAN. Añadió que los aliados seguirán armando y apoyando a Ucrania.
La publicación retirada por Ria Novosti recuerda a otro texto difundido por el mismo medio. En junio de 2021, Putin publicó en esa agencia un artículo titulado Sobre la unidad histórica de rusos y ucranianos. Meses después, ordenó la invasión de Ucrania, concebida como una guerra relámpago. El conflicto va camino de cumplir cinco años.







