Kaja Kallas fija para octubre el acuerdo del Consejo mientras Margarita Robles postula a España para liderar el nuevo contingente europeo.
Los ministros de Defensa de la Unión Europea abordaron este martes en la localidad irlandesa de Wicklow el diseño de una eventual misión de la Política Común de Seguridad y Defensa en Líbano para tomar el relevo de Naciones Unidas, según trasladó el Ministerio de Defensa español. El encuentro informal contó con la presencia del subsecretario general de Operaciones de Paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, quien acudió para conocer directamente los planes comunitarios ante el vencimiento del mandato de los cascos azules.
La Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, detalló en rueda de prensa posterior que la planificación comunitaria avanza a buen ritmo con el propósito de que el Consejo adopte la decisión formal de activación el próximo mes de octubre. La jefa de la diplomacia europea explicó que la meta principal consiste en reforzar a las fuerzas armadas libanesas y dotar de mayor capacidad al Estado libanés para garantizar la seguridad dentro de sus fronteras.
La necesidad de articular este despliegue comunitario surge ante el término formal de la misión UNI FIL (Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano), previsto para el 31 de diciembre. La operación multinacional concluye tras 48 años de presencia sobre el terreno debido a la falta de respaldo de Estados Unidos, que rechaza la continuidad del esquema multilateral y prioriza la financiación directa de sus propios recursos militares frente a las estructuras operativas de la ONU.
El peso de las Fuerzas Armadas españolas en el sector Este
Ante la perspectiva de que los mandos de Bruselas asuman la dirección de las fuerzas de intermediación en Oriente Medio, el Gobierno de España ha formalizado su interés por ocupar una posición de mando preeminente. Con este objetivo, la ministra de Defensa, Margarita Robles, mantuvo una reunión bilateral el pasado lunes con el general Jean-Pierre Lacroix.
La implicación militar de España en suelo libanés acumula una trayectoria de 20 años desde el envío de las primeras unidades. En la actualidad, el contingente español cuenta con más de 600 soldados desplegados que lideran de forma permanente el sector Este del despliegue internacional, donde también opera la Unidad CÓMIC bajo la jefatura del capitán Héctor Pastor.
A lo largo de dos décadas de presencia ininterrumpida, un oficial general español ha ejercido el mando supremo de toda la misión internacional durante un periodo acumulado de cinco años. La última jefatura española la desempeñó el general Amoldó Lázaro, quien se mantuvo al frente de la operación durante casi tres años y medio hasta que hace algo más de un año transfirió la responsabilidad militar a un general italiano.
El repliegue del Sahel y el cambio de prioridades operativas
La reorganización que prepara la Unión Europea en Oriente Medio se produce tras el cierre definitivo de otras operaciones militares en el exterior. Durante años, un contingente liderado por Francia permaneció destacado en Mali con el propósito de frenar el avance del yihadismo en la región del Sahel mediante estructuras de cooperación militar.
La creciente influencia rusa en la zona derivó en una sucesión de golpes de Estado a lo largo de 2024 en diversos países de África central, lo que llevó a las nuevas juntas militares a rechazar la permanencia de tropas extranjeras y forzó la salida escalonada de las unidades francesas. España intentó prolongar su labor de asesoramiento y presencia operativa en el país africano, aunque terminó ejecutando la evacuación total de sus tropas; el general de brigada español Santiago Fernández Ortiz-Repiso fue el último jefe al mando de aquella misión europea antes de su clausura.
Fuente: El Debate






