Francia y Eslovaquia presionan para excluir a Usmanov y Fridman; Bruselas prepara un nuevo paquete de medidas contra Moscú
Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, ha advertido este lunes en Nueva York que las sanciones a Rusia siguen siendo «el núcleo» de la política europea para presionar a Moscú y forzar el fin de la guerra en Ucrania. Mientras los 27 Estados miembros negocian la renovación de las medidas —cuya vigencia expira—, Francia y Eslovaquia exigen retirar de la lista a los oligarcas Alisher Usmanov y Mijaíl Friedman, incluidos en las sanciones desde 2022.
La decisión, que requiere el consenso de todos los países, se ha convertido en un punto de fricción. Kallas reconoció que «varios Estados» han planteado esta excepción, pero insistió en que «las sanciones deben mantenerse en vigor durante más tiempo» para evitar inestabilidad. La UE ya ha aprobado seis rondas de restricciones desde la invasión rusa, dirigidas contra personas, empresas y sectores clave para el esfuerzo bélico de Moscú.
El debate coincide con la preparación de un nuevo paquete de sanciones por parte de Bruselas, anunciado por Kallas durante su intervención en la Asamblea General de la ONU. Mientras, los Veintisiete mantienen su apoyo a Ucrania y buscan coordinar una respuesta común frente a las «actividades híbridas» rusas, como ciberataques o desinformación.
La presión por excluir a Usmanov y Friedman —cuya fortuna supera los 10.000 millones de euros— refleja las divisiones internas. Países como Hungría o Polonia, más duros con Rusia, se oponen a cualquier flexibilización. La negociación, en fase avanzada, podría definir el rumbo de las sanciones en los próximos meses.






